
“Coracle” (Walls). Al igual que ocurre con The Field, no es tan elogiable el disco en sí –proposición continuista a fin de cuentas- como la constatación de la marca Kompakt como garantía de fiabilidad. Este compás compartido, ajeno a los distintos tipos de tecnología cuando llueven teclados, que sobrevive pieza tras pieza como si fuera imposible parar, reanudando su pálpito contra cualquier obstáculo. Optimismo camuflado en los vaivenes. [Más...]



