
“Tuve que fantasear / para sobrevivir / Era una artista famosa / todo el mundo me tomaba en serio / incluso aquellos que nunca me entendieron”
Por primera vez, un disco de Cocteau Twins ni tocaba la tecla de lo extraordinario, ni siquiera lo parecía. “Four-Calendar Cafe” no tenía el aire catedralicio de “Treasure”. Ni la ambiciosa ferocidad de “Aikea-Guinea” (el “Stairway To Heaven” del pop). Tampoco la contagiosa euforia de “Heaven Or Las Vegas”. Pero algo distinto noté en la voz de Liz Fraser. [Más...]



