Chris Steele-Nicholson y Adriana Alba, norteamericanos, y Ferry Gouw, indonesio, se conocen en Gran Bretaña en una escuela de cine. Tal vez por dicha razón la música de Semifinalists tiene pinta de que le quedarían bien unas imágenes como refuerzo. Es una música sorprendente porque conjugan la sencillez del indie pop con una perspectiva astuta, variada y cultivada de los recursos, como bien demuestra su debut –“Semifinalists”– publicado en la primavera del 2006: una colección de piezas más bien cortas y digeribles que, salvo alguna excepción cediendo al estereotipo de la formación pop con chica –“I Saw You In The Hall”-, encandilan por su estructura traviesa.

Imaginemos un inicio tan sedado como el de los Cowboy Junkies en “The Trinity Session” sacudido a los pocos segundos por un grito de animal de compañía cabreado en la línea de los primeros Pixies, con idéntico placer por la melodía infantil que no esconde su malicia. Así es “Origin Song”, a la que sigue el single “Show Me The Way” rozando lo angelical antes de terminar, con todas las armas disparadas a la cima. Son sabios, dulces y tistes, sin complejos – en “The Chemicals That Wait” como Grandaddy- a la hora de priorizar el volumen del sintetizador. Los temas van cogiendo aire hasta convertirse en un vendaval –“Let´s Kill This”-, más bien una montaña rusa con sus subidas y bajadas, ya sea con arpegios tipo Belly o The Breeders –“D.C”- como sacándose de la manga –por ejemplo a los tres minutos y poco de “HWY.101”- atisbos de pop celestial digno de los mejores Trembling Blue Stars.

Mientras procedo a disfrutar de la parte final del álbum de estos amigos de Test Icicles y –mucho más revelador para entender el encanto de su pop variable- de Architecture In Helsinki, entiendo en “Upstream” a quienes les emparientan con The Flaming Lips: sí, suena a música de adultos que querrían volver a ser niños o, mejor aún –los niños son tremendamente crueles a veces-, a seres que niegan dejar a un lado su humanidad. Así al menos concluye “From Several To Many”, cual himno hecho a base de murmullos, todos cogidos de la mano en el mismo pub de siempre a modo de “You´ll Never Walk Alone”.
¿Semifinalistas? Más bien campeones.