Vísperas navideñas del 2003. Mientras el vuelo BA2157 realiza las maniobras de aproximación al aeropuerto de Antigua , isla antillana en la órbita del Caribe británico, intento comparar mirando por la ventanilla los cambios producidos desde mi primer aterrizaje a esta misma pista hace más de veinte años. Antigua, la isla de las 365 playas, desde arriba ahora se ve como cualquier zona del litoral mediterráneo español, con sus urbanizaciones repletas de casas adosadas. Recuerdo que entonces apenas había una docena de playas con resort. Yo fui a parar al relativamente modesto -antes de ser reformado- Blue Waters, con habitaciones espartanas pero con su escritorio, donde por cierto redacté a mano la reseña de un concierto de ABC en Londres un par de noches atrás. Huelga decir que yo regresé antes a España que la carta que envié a Rock Espezial. Las cosas eran más primarias entonces, incluso el código del vuelo de British Airways tenía menos cifras aunque mantenía las raíces tradicionalistas que tanto gustan a los británicos (entonces era el vuelo BA257, aunque también durante cierto tiempo en los noventa fue el BA2257). Observo el aeropuerto mientras tocamos tierra, es más coquetón. Por suerte o por desgracia no nos dejan salir del aparato mientras efectuamos el stopover. Ah, se me olvidó mencionarlo, el destino final esta vez era Tobago. [Más...]