Battles Cuando se publicó “Mirrored” (Warp, 2007) la pasada primavera, pedí consejo a un amigo y me respondió `no es música para ti´. Obviamente en aquel momento le hice caso pero, debido a la escasez de productos nuevos durante la época estival y visto el ajetreo mediático que está teniendo el disco –sobre todo tras su actuación en el Primavera Sound que no asistí entera, pues el cambio de hora de medianoche a las tres y media de la madrugada iba fatal, y solo aguanté tres canciones: no son horas para que los abuelos andemos sueltos-, a las pocas semanas sucumbí a la tentación y lo compré. Error. Mi amigo tenía razón. Aunque en determinados pasajes yo pueda entender que la fusión de ciertos elementos merece elogio, es una música experimental donde la aspiración máxima, pese a las coartadas intelectuales –innovación, bla bla bla- es la de hacer bailar. Battles lo intentan a través de dos opciones: una, la primera, es la de montar un ritmo glam setentero retumbando cual Gary Glitter sobre el que voces henchidas de helio canturrean cual pitufos camino de la discoteca en el bosque aupadas por riffs de guitarra de la misma época (Atlas). La segunda opción –menos instantánea y encajable en un Caribe Mix, más atrevida- es la de mezclar hilos de pespuntes kraut con madejas jazzísticas (Rainbow, Prismism). Pero es que a mí, sintiéndolo en el alma,Weather Report también me aburrían (como Mahavishnu Orchestra, Chick Corea o la Companyia Elèctrica Dharma), por muy novedosos que sonasen sus planteamientos. En la portada, debido a un efecto óptico premeditado, parece haber más instrumentos de los que en realidad hay, todo un síntoma extrapolable a su música. Curiosamente leía hace poco en el New Musical Express, a propósito de Hadouken!, una sentencia que me hizo reflexionar: la música buena a veces no es tan importante como la música importante. Seguro que es un buen argumento para rebatir este panfleto, pero el disco de Battles a mí también me sirve para darle la vuelta a la frase: la música importante a veces no es tan buena como la música buena. ¿Cuál prefieres tú? En eso estamos.