Según las revistas “cool” Radiohead son “los U2 que molan”. Traducido: un grupo consciente del mundo en el que vive, pero que nunca avergonzaría a sus seguidores dando sermones globales, haciendo manitas con Bill Gates o colaborando con Pavarotti. Bono es objeto de chufla continua, quizá algo más de la que merece -eso daría para otro espinoso post-, pero muy pocos periodistas cuestionan el discurso de Radiohead. A mí, no sé por qué, me da que no soy el único al que le chirrían este par de contradicciones:
1.Sospechoso silencio. La descarga digital de “In Rainbows” por “lo que cada uno quiera pagar” fue tratada en los medios como la bomba pop del año. En cambio, no parece noticia que Radiohead se hayan negado a hacer público el número de copias que han vendido o el dinero que han ingresado con la operación. La firma ComScore hizo un estudio de mercado, pero los autores de “OK Computer” desmintieron sus cifras, alegando que sólo ellos tenían acceso a las reales.Y no, no las compartieron con nadie, ni siquiera con su ídolo David Byrne cuando éste accedió a entrevistar a Yorke para la revista Wired.
Como no hay posibilidad de obtener datos oficiales corren las especulaciones. Un veterano ejecutivo discográfico español, que no es ajeno a los negocios con la banda, explica “off the record” su visión del asunto: “Teniendo en cuenta la personalidad del grupo y sus letras antimaterialistas lo más probable es que les dé vergüenza admitir la enorme cantidad de dinero que han ganado. El otro día mirando noticias y estudios calculamos que deben de haber ingresado entre seis y siete millones de euros en la primera semana”. El autor de la declaración no quiere que figure su nombre (podría llevarse una bronca). De momento, el único dato que ha soltado Yorke es curioso: quince fans pagaron el máximo por el álbum: 99,99 libras (unos 133 euros o 22.000 pesetas por un cd-r). ¿Aceptar esa propina es juego limpio?
2. Ecologistas, pero poco. Radiohead, ya lo sabemos, están muy preocupados por el cambio climático. Colin Grenwood, bajista/teclista de la banda, pide a sus fans que piensen en verde a la hora de acudir a sus conciertos. Por lo visto reducir la huella ecológica se escapa de la esfera de acción del grupo: decenas de miles de seguidores contaminan mucho más que las treinta o cuarenta personas que mueve una gira. La aportación de Radiohead será escoger recintos en el centro de las ciudades, donde se pueda acceder en transporte público. La decisión está basada en un estudio realizado para la banda por la empresa Best Foot Forward. No tocar en las afueras bajará las emisiones provocadas por su gira en un 14%. A los fans se les pide que usen transportes colectivos o que suban el nivel de ocupación de sus coches, cuya media actual es de 2.2 personas por vehículo. Lo malo de todo esto es que el Daydream Festival ha anunciado que el concierto de Radiohead el próximo 12 de junio en Barcelona será el único que ofrezcan en nuestro país en 2008. Dicho de otra forma: la banda más molona del momento ha firmado un contrato de exclusividad y eso obligará a muchos de sus seguidores a desplazarse para verles. Organizando un recital extra en otra ciudad española seguro que bajaba radicalmente el número de desplazamientos, pero han preferido tocar menos por más dinero. ¿Ecologistas mientras no afecte a sus ingresos?
Además, y aquí entramos en terreno más delicado, cedieron su último webcast como programa de Nochevieja a Current TV, emisora de la que es copropietario Al Gore. Sí, ese político que firmó un documental progresista donde comparaba el comunismo con la polio y que fue vicepresidente en una administración cuya política exterior no anda tan lejos de la de Bush padre e hijo. Bueno, sí, los demócratas siempre han tenido mejor imagen y maneras. ¿Con eso basta?
PD: Mientras tanto, “In Rainbows” es número uno en Estados Unidos e Inglaterra. No sé muy bien qué pensar de los precios a los que se vende el compacto. Aquí el Corte Inglés lo ha marcado a 14, 50 euros, la FNAC lo ofrece a 13, 95. Más razonables, Amazon ya lo tienen a 7,99 doláres. Avisamos que el empaquetado es bastante cutre. Se trata de una simple cartulina doblada, que se monta como explica este vídeo. Si algún día vendo algo, quiero que Thom Yorke se encargue de hacer el márketing.
