Las grandes obras del jazz huelen a libro antiguo, tienen pinta de enciclopedia intocable y nunca tomaron el camino de la perfección. Son la perfección en sí. Es como intentar hablar de dios cuando aún no conocemos a quien tenemos al lado. Por el contrario, esta selección de diez es imperfecta por naturaleza. Aquí encontrarás discos arrogantes, sexuales, díscolos, hedonistas, exagerados, callejeros, extremadamente artys y muy humanos. Para mí son perfectos porque recogen de la manera más natural lo imperfecto, la debilidad, el pecado capital. [Más...]




