paulcurreri.jpg

Cuando la prensa investiga en las webs de los artistas buscando información, suele encontrarse con una sección biográfica de pena, de modo que se ha felicitar a quienes, como en el caso de Paul Curreri, presentan una más detallada, extensa y divertida.

Resumiendo, Curreri nació en 1976 en Seattle, creció en Richmond, estudió cine pero finalmente se dedicó a la guitarra. Conoció a Kelly Joe Phelps en 2001, quien le introdujo en el negocio. Desde entonces ha grabado cinco discos además de la banda sonora para el film “Clean” (2004) de Nyle Cavazos García y producciones para Andy Friedman y Danny Schmidt: “Long Gones To Hawkmoth” (City Salvage, 2002), “Songs For Devon Sproule” (2003, producido por Phelps y dedicado a la cantautora canadiense y futura esposa, con la que ha publicado tres discos más a dúo), “The Spirit Of The Staircase” (2004), “Are You Going To Paul Curreri” (2006, directo) y “The Velvet Rut” (2007).

Un tipo con un currículo de cinco discos más varias colaboraciones que es prácticamente un desconocido tiene su puntillo de morbo. Escuchar “The Velvet Rut” –apodo de Charlottesville, su lugar de residencia actual junto a Devon– es asistir a un resumen comprimido de la guitarra acústica norteamericana, la del blues negro que fue blanqueándose con tintes country y folk, la de John Fahey, Leon Redbone, John Stewart, Greg Brown, Steve Goodman, David Bromberg o incluso –en otra variedad, el bottleneckLeo Kottke, la del cantautor americano que ha bebido de los británicos John Renbourn, Bert Jansch y Davy Graham: resonancias de madera bien barnizada, de bosque en otoño, de ambiente rural, de cuerdas que rechinan con ecos metálicos, de historias alrededor de la fogata.

Pero el disco demuestra además que este seguidor de Silver Jews está enganchado a la actualidad, con un sentido del humor palpable en los textos. El modo de ejecutar la rima sobre un blues pantanoso en Loretta (`long letter…sorrowful libretta… little palometa´ y sobre todo `Ali Farka´d give his D string for you to want better´), la mención a Les Savy Fav en Where You Got Ain´t What You´re From, alusiones hilarantes con nombres propios en Keep Your Master´s Voice In Your Mouth (`Patti Smith can kiss my ass and die´) y frases para enmarcar como las de When I Turned My Light Off (`It´s sad but my cat killed my dog… The US army built a ghost town just east of where I grew up, they were worried the nazis might bomb Richmond´). Todo con un humanismo campesino y campechano tipo Buckets of rain de Dylan. Como el agua fría del grifo cuando por la mañana te lavas la cara en invierno.