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Hoy es el día. Divisa Home Video anunció que el 26 de marzo saldría a la venta un pack de 4 DVDs conteniendo los mejores momentos del mítico programa de la televisión pública. Aún no he tenido la ocasión de echarle un ojo al contenido, pero permítanme que ponga en barbecho eso de “mejores momentos”. Algo me dice que la selección se va a ceñir a los artistas nacionales, como enésimo reflejo de aquella movida madrileña que a día de hoy sabe más a cena recalentada que a inspiración moderna. Espero equivocarme y que podamos reírnos tanto del concierto de reunión de Kaka de Luxe como de la absurdísima e inigualable entrevista a los Residents. Seguro que no faltan las actuaciones de Dinarama, Golpes Bajos, Derribos Arias y Gabinete Caligari. Pero espero que no tengamos que echar en falta las de Marc Almond, Alan Vega, John Cale, Durutti Column o los Smiths.

El tema de La Edad de Oro me toca muy cerca. Hace ya unos siete u ocho años me embarqué por mi cuenta en la elaboración del libro del programa. Mi intención era justificar el mito para luego desmitificarlo. Darle tanta voz a Paloma Chamorro, directora y presentadora del programa, como a las posturas críticas, que las había. TVE aún no había emitido su refrito semanal de highlights y mucha gente sólo conocía La Edad de Oro de oídas.

Al final el libro no se publicó (quién sabe si en un futuro…) y desde entonces en mi armario almaceno varias cintas con unas diez horas de entrevistas con Paloma y otros colaboradores y periodistas de la época. Lo guardo como oro en paño, al igual que toda la documentación del programa (escaletas, apuntes, notas), que Paloma me cedió muy amablemente. Entonces, ya estaba bastante delicada de salud y no concedía entrevistas. De hecho, apenas tenía vida social. Creo que conmigo hizo una excepción, gracias a un conocido común. Hoy vive retirada en la sierra de Madrid.

En espera de lo que pueda ocurrir con el libro, avanzo algunas declaraciones suyas extraídas de aquellas reuniones vespertinas en su casa del barrio de Salamanca. Incluso, recuerdo a Víctor Lenore acompañándome en una de mis visitas. Me guardo mil y una anécdotas, varios tejemanejes y más de una putada, aunque espero que no por mucho tiempo.

“A partir de la segunda mitad de los setenta, las inauguraciones de las exposiciones de arte estaban llenas de músicos y los conciertos llenos de pintores. Las niñas se hacían modelos con las cortinas de su mamá y presumían de leer, que era algo que no había hecho nunca un rockero o un moderno. Todo esto es precisamente lo que yo quería reflejar en La Edad de Oro.” (Paloma Chamorro)

Paloma es una señora con criterio, con una inteligencia demostrada, que conoce al personal de TVE y tiene cierto rigor, pero en ciertos aspectos ha sido un poco diletante. Ha sido un ejemplo de lo que debe ser una persona haciendo un programa valiente en televisión, pero con esa sombra de elitismo que a mí no me gusta, porque el elitismo me parece una forma de racismo subliminal.” (Carlos Tena, director de Popgrama, espacio musical de TVE)

“La inmensa mayoría de la gente que veía La Edad de Oro no sabía quien era Johnny Thunders, ni Tom Verlaine, ni Lou Reed. Para mucha gente el programa era un reality show; como Gran Hermano pero a lo bestia. Ponían La Edad de Oro para ver, en vez quien se tira a la piscina como puede pasar en Gran Hermano, quien monta el numerito sacándose la polla, como hizo Stiv Bators, o soltando unas burradas. Si no, no me explico la audiencia que tenía.” (Rafa Cervera, periodista musical)

“Cada semana se montaba un follón en el plató. José María Calviño (entonces director del ente público) me llamó a su despacho y me dijo que le contara lo que estaba pasando. Se lo conté, se echó a reír y lo único que me advirtió es que no le montara muchas como aquéllas porque tenía que estar justificándose continuamente en el Congreso de los Diputados. Pero en ningún momento me coartó.” (Paloma Chamorro)

“A mí, más que los fascistas, me han fastidiado los vagos de TVE; porque un programa de música en directo obligaba a trabajar mucho y muy pocos estaban dispuestos.” (Paloma Chamorro)

“Siempre he tenido repartidos mis amores entre la cultura popular y la alta cultura. Y siempre he sentido la necesidad de desasnar intelectuales, en el sentido de que la mayor parte de los escritores no saben una palabra de pintura y la mayor parte de los pintores no saben una palabra de música moderna. Desasnar intelectuales es muy necesario, pero desasnar analfabetos es indispensable. Aplicar este tipo de criterios a un programa con voluntad progresista y de vanguardia técnica en la televisión es perfectamente factible. No tendría que competir con internet y las plataformas digitales, sino integrarse en ellas. En España, el handicap que tenemos es el hiperdesarrollo de la bazofia de la televisión basura, pero todo esto se deriva del hecho de que en este país no existe una televisión pública.” (Paloma Chamorro)