Como casi siempre, las sociedades de gestión y los gobiernos que quieren poner puertas al campo en Internet van un paso por detrás. Para atajar acaban atentando contra los derechos de los usuarios. Su última locura, obstinarse en conseguir que los fabricantes de ordenadores deshabiliten los drivers de las tarjetas de sonido que permiten grabar la música que reproducen. La RIAA, el homólogo americano de la SGAE, ha conseguido que Dell, Packard Bell y Gateaway cedan ante sus presiones y comercialicen ordenadores capados.

Pero estos organismos tienen más tiros errados que aciertos. Mientras se desgañitan alarmando sobre la ilegalidad de los programas de intercambio de archivos, la Red se convierte en una gran Fonoteca de Alejandría gracias a los llamados “sitios de alojamiento” y los buscadores. Más de un internauta lo ha comprobado: es más efectivo hacer una búsqueda precisa en Google de las últimas novedades de Type o Language Of Stone (por hablar de dos sellos cuyos discos son difíciles de encontrar incluso en formato físico) que sondear entre los usuarios de BitTorrent para descargar sus referencias. Rapidshare, Sendspace o Megaupload son las tres empresas más conocidas. Viven de la publicidad, que es bastante intrusiva y salvaje, hasta el punto de que hace complicado utilizarlos si no estás familiarizado con sus menús. Por ese claro ánimo de lucro es por lo que reciben más ataques de las sociedades de gestión. Ellos se defienden afirmando que lo que ofrecen es una infraestructura, no contenidos, y que no pueden controlar los millones de archivos que acogen. En la mayoría de los casos sus usuarios son blogueros, pero también hay discográficas que los utilizan para proporcionar sus novedades a los periodistas.

En pleno estudio del gobierno Zapatero para comprobar la viabilidad en España del modelo francés que desconecta a los usuarios de las redes p2p tras tres avisos, el frente de esta guerra perdida por el control absoluto del contenido está en otro lado. Hace unos meses el estudio Alexa situaba a Rapidshare como la decimosegunda web más visitada del mundo y a Megaupload dos puestos más arriba.