No, no se fíen de las tibias reseñas que le han dedicado. El disco más disfrutable del verano 2008 es el “Fabric Live 39” firmado por DJ Yoda. Cuando estén hartos de neocountry, “indie” de baja fidelidad o minimalismo electrónico prueben con esta sesión rotunda y juguetona. También puede funcionar si tienen niños en casa y quieren agotarlos. El “Tika tock ” de Skibadee es una bomba, lo mismo que el clásico “It`s tricky” de Run DMC, mezclado en su justa medida con la chunga “My Sharona” (oyendo lo estupendamente que la encaja comprendo mejor su titular “no hay música mala: de cualquier cosa se puede aprovechar un fragmento”). Yoda es el dj que se echa de menos en los cierres de Benicàssim: desmonta, sazona y reconstruye cualquier pieza con pulso pop para redoblar su energía y magnetismo. En setenta minutos no hay un solo bajón. Además puede presumir de eso que tanto falta en las cabinas: sentido del humor.

El ingrediente principal de este Fabric es el hip hop, donde apuesta por filetes de primera como Ice Cube, Jurassic Five o Gang Starr. También hay guiños grime como Wiley o Sway, muy gracioso en su alegato contra los cotilleos: “Le dije a mi amigo que estaba haciendo una canción con Yoda/que le dijo a otro colega que caí en una trampa con Yoda/ cuando el rumor volvió a mí/ alguien me felicitó /por cambiar el rap por el yoga” (“Chatterbox”). En el momento en el que menos te lo esperas llega un subidón sorpresa, por ejemplo ese “Sexual Healing” (Marvin Gaye) en versión banda de metales de Nueva Orleans. Tras un trallazo de funk de las favelas, emerge la potente Minnie Riperton dejándose los pulmones en la monumental “Loving You”, un baladón de amor de los de antes (escuchen aquí su potencia kitsch). El siguiente plato es un potente ritmo jamaicano, el “Come around” de Collie Budz, pero no se asusten: el chef de este restaurante sabe ordenar el menú degustación. Comes de todo y sales con ganas de más.

Por cierto, Yoda pincha esta noche en el Low Club de Madrid. No se lo pierdan si quieren fiesta.

Remezcla de una reseña que salió en abril en Público.