Durante las navidades de 2006, semana antes o semana después, recibí una demo de “How Long Is Now” de Individual que, a la primera escucha, me dejó boquiabierto. No era posible que unos valencianos de Sagunto calcasen tan bien el espíritu urgente de la guitarra rítmica de The Feelies. Pero un pequeño detalle en los créditos avalaba la proeza: se grabó con el apadrinamiento de Matthew Barnhart de Centro-Matic.

Aquella grabación era la tercera a lo largo de cinco años del grupo formado a modo de aventura por miembros de dos bandas regionales –Indigo y Pleasant Dreams– cuyo portavoz Iván Vega tuvo el detalle de enviarme suponiendo –acertadamente- que su música contenía muchas de las características que yo suelo reivindicar. Año y medio después recibo su primer trabajo de larga duración. “Fantastic Smile” (Junk 2008) no solo responde a las expectativas sino que a ratos incluso las supera. Aunque inicialmente las versiones nuevas de algún tema decepcionan –la toma de “The Hell Is Yours” en la demo era más sucia pero más intensa: a veces queda mejor lo crudo que lo pulido-, al cabo de unos días prevalece la sensación de cohesión del grueso de las composiciones. También se percibe una sintonía con el área neoyorkina que va más allá de de la velocidad rítmica de la guitarra tipo Feelies, entrando de lleno en el meollo de la fórmula: la colisión de ritmos secos con tonadas prósperas que potenciaron Yo La Tengo. “Think To Smile” llena el espacio de partículas eléctricas positivas, “We Can Do It” les da lustro, hasta que de pronto –“Kerouac”- te das cuenta que tus pies simplemente no pueden parar. Oh, sí, paran durante los diecinueve primeros segundos de “100%” y, se veía venir, en un único tema reposado –“Honestly Feel”- que hace de epílogo.

Los placeres fundamentales de la Gran Manzana –desde Velvet Underground a Strokes pasando por Jonathan Richman– a través del prisma de un grupo de devotos del Mediterráneo. Con luz propia.