Hace pocos días, comentando novedades con Joan Pons, le confesé estar un poco descolocado porque me gustaba –a él también, bonita coincidencia- un disco que en principio no contenía elementos afines a mi universo musical. Más bien al revés. Atropellado, burdo, ruidoso, tocado con el culo, “Workout Holiday” (Full Time Hobby, 2008) de White Denim incumplía casi todos los requisitos para seducirme. O quizás no todos. Cierto es que el garage rock con fístulas purulentas de protopunk –eyaculadas por instrumentistas aún no dignos de tal calificativo- apenas me merece respeto. Estos tejanos de Austin sin embargo han conseguido, con el ritmo frenético de guitarra y batería en “Let´s talk About It”, un pedazo de R&B psicótico a la altura de The Make-Up (y casi de The Fleshtones). Los acordes primarios y afilados de new wave amateur de “Shake Shake Shake” –con una guitarra solista en medio vociferando- también engancha, así como el eco de dub tras el andamio monolítico de “I Can Tell”. Pero sobre todo impresiona el desarrollo de “Mess Your Hair Up”: tras el brutal arranque, tan directo y enfebrecido –para mí el primer minuto de canción más brillante del 2008-, la fuerza se va perdiendo aunque no el interés. Turbulencias sonoras de todo tipo son atravesadas por maullidos de guitarra, vertebrándose la pieza hacia el tercer minuto en un pulso seco e inquietante que, al siguiente, ya es apisonadora. Con un elemento malévolo –tal que los primeros Pixies- flirteando con el caos al borde de la diversión; y con una instrumentación precaria y juvenil digna de los Orange Juice barbilampiños probando irreverentemente con el soul en “You Can´t Hide Your Love Forever”. Esa falta del sentido del ridículo les hace tantear el punk funk, introducir secuencias de guitarra africana –“Heart From Us All”- e incluso recuperar –“Ieiei”-, si no solos de batería, sí solos de ruidos de batería; sin siquiera pestañear. Lo dicho, un diamante…en bruto. O aprovechando el nombre, denim blanco lavado a la piedra.