¿Crees que podemos hablar de una escena, de una idea colectiva de grupo?
“No era una escena establecida, ni remotamente. Simplemente, éramos un grupo de gente que llevábamos varios años plantando cara a la situación aburrida y dogmática de la cultura establecida, que era, por un lado, la heredada del franquismo y, por oposición, la de la progresía. La cultura de la progresía era demasiado monotemática, demasiado gris y demasiado acomodada en su oposición. Lo pensábamos así y así lo hacíamos saber cada vez que nos daban voz. Por eso, al principio hay gente como Ramoncín o como Joaquín Sabina, que están claramente en contra de esa nueva ola madrileña que está empezando a andar, porque se sienten agredidos.”

¿Agredidos?

“Yo no sé por qué narices Ramoncín se podía sentir ofendido, pero el hecho es que era así. Por cierto, había una línea en una canción de Alaska y los Pegamoides en la que se metían ligeramente con él; en ningún caso me parecía suficiente ofensa para armar la que se armó una vez en la sala El Sol. Fue en una fiesta en la que actuaban, entre otros, Alaska y los Pegamoides y a la que asistió gente variopinta entre la que se encontraba Ramoncín y su novia, que era periodista. En el momento en que cantaron esa canción, Ramoncín le tiró una copa a la cara a Eduardo Benavente, que estaba en la batería. Eduardo, que era un alfeñique, se levantó y le puso el puño en la cara a Ramoncín, aunque luego él se llevaría muchos más. Se armó una gran trifulca y a la salida recuerdo que estaba la novia de Ramoncín en la puerta de El Sol dictándole a unos cuantos periodistas cómo tenían que hacer la crónica de aquel concierto. Recuerdo que cuando salí de allí con Olvido, les estaba indicando exactamente: “Éstas son de la “nuvave” (peyorativa castellanización del término anglosajón new wave: nueva ola). Fijaos como son de horteras; llevan minifalda, parecen asistentas.” Palabras textuales. ¿Por qué? Porque eran agresivos. Eduardo Benavente no se mordía la lengua, aunque se metía con todo el mundo por igual: insultaba a los directivos de las casas de discos y luego soltaba en titulares que Las Chinas eran unos putones. Así que con Ramoncín no había manía persecutoria. Era uno más.”

Y luego estaban otros grupos como Los Secretos, Nacha Pop o Mamá, que ni siquiera recibieron una mención en el programa.

“No tenía trato con ellos. No compartíamos gustos artísticos.”