Antes de la entrevista con Genesis P-Orridge se estrenó el video-clip “Catalan”, que había sido producido por La Edad de Oro, estaba realizado por Derek Jarman con música de Psychic TV y basado en una experiencia real de Jordi Valls. Los abogados no debieron encontrar en él argumentos para pasar a la acción. Tampoco cuando Jarman presentó algunos de los video-clips que había realizado, aunque precisamente uno de ellos, el que hizo para la canción “Broken English” de Marianne Faithfull, había sido prohibido en Inglaterra por “degenerado”. El concierto de Psychic TV se desarrolló según lo esperado, con unos rótulos en pantalla que describían las líneas maestras de su propaganda; hasta que entre las imágenes de su video-clip “Moonchild”, que se había intercalado con el directo, los abogados en cuestión tomaron nota de una imagen: un crucificado con cabeza de cerdo.

¿Recuerdas la imagen?
“Aparecía únicamente durante un segundo. Curiosamente éste era uno de los símbolos con que los cristianos primitivos representaban la figura de Cristo, aunque la intención de Genesis P-Orridge no era ésta.”

Repasando los periódicos de aquel día he descubierto como desde ABC se pedía tu cabeza. En la sección de Televisión era habitual encontrarse una columna de un tal Spectator, un personaje que repasaba la parrilla de programación para advertir de sus contenidos. El día posterior a la emisión se atrevió incluso a redactar las líneas maestras para que prosperase una querella por blasfemia.
“Lo recuerdo. Se presentó una querella contra el programa y su directora en varios juzgados de Madrid, pero ningún juez la admitió a trámite; hasta que llegó al juzgado de la localidad madrileña de Móstoles. En 1984 el Juzgado de Móstoles tenía un juez bastante joven que estaba allí para pasar dos años y saltar a un juzgado de otra localidad donde vivir más tranquilo, porque Móstoles era un lugar lleno de mafiosos, de escándalos inmobiliarios y de traficantes de drogas. Así que en el despacho de este juez se acumulaban expedientes con asuntos que podían acabar con un tiro en la cabeza y que además daban muchísimo trabajo. ¿Qué haces cuando sólo tienes que pasar dos años en ese despacho? Pues admites una querella contra Paloma Chamorro y La Edad de Oro. ¿Y por qué? Porque a partir de ahí todas las mañanas citas a Paloma Chamorro, un día con Ramón Gómez Redondo, otro día con José María Calviño, otro con un consejero de Administración de RTVE. Así, todas las mañanas, en lugar de vértelas con peligrosísimos estafadores inmobiliarios y traficantes de droga, tomas café con Calviño, con Paloma Chamorro, cotilleas de la tele y luego se lo cuentas a tu novia. Cuando te quieres dar cuenta han pasado los dos años. No hay otra explicación.”

¿Qué pedían exactamente en la querella?
“Bueno, tengo que decir que el abogado que la presentó era el mismo que años atrás se había querellado contra Albert Boadella y Els Joglars. Las razones eran simplemente publicitarias. El proceso de La Edad de Oro le dio notoriedad, de la misma manera que se había dado a conocer con el asunto de Els Joglars. Es curioso que lo único que pedía el abogado era 33 pesetas, una por cada año de vida de Cristo. Alegó para ello que lo único que pretendía era deshacer una blasfemia. Cuando salió la sentencia, en 1998, y me absolvieron, el abogado la recurrió, con la única finalidad de que le quitaran las costas del juicio, alegando su buena voluntad al no tener ánimo de lucro. Era un tipo repugnante, un católico más falso que Judas. Recuerdo que en el juicio me vino a pedir perdón pero que se había visto obligado a hacerlo por sus ideas católicas. Y me insistió en que le perdonara si me había ocasionado alguna molestia.”