La ‘americana’ teñida de country cada vez es menos patrimonio de una región norteamericana, y actualmente la pueden encarar sin ningún tipo de rubor músicos de procedencia diversa (Endrick Brothers son ecoceses, los genes de Herman Düne son suizos, etc). De modo que tampoco es tan extraño que surjan grupos prefabricados incluso en un segmento cuya bandera más prominente suele ser la honestidad. Dicen que Everest son el resultado de la mundología del productor Mike Terry – currículo de Eagles a Foo Fighters– y de su arte presentando músicos. El caso es que han sido reclutados por Vapor Records, la discográfica de Neil Young.

Con dicho aval se pueden abrir más puertas, aunque pienso que en el fondo “Ghost Notes” (2008) no las necesita, ni siquiera omitiendo que colaboran The Watson Twins, Jonathan Rice y Jim Fairchild. Me recuerda en una primera impresión, por abarcar y condensar los distintos sabores de las distintas raíces en una sola grabación, aquel precioso “Weightless” (Munich 2000) de Jackpot (que luego, a base de grabaciones mediocres, no supieron aprovechar). Tiene retratos inspirados en clásicos –slide aletargado y piano eléctrico en “Only In Your Mind”-, una deuda remota con My Morning Jacket –“Stumble Waltz” es la prueba de que les han hecho de teloneros, y bien podría figurar en “Z” (2005)-, una apertura de voz áspera hiriente –“Rebels In The Roses”- que ni Will Johnson con South San Gabriel, tramos vocales más íntimos –entre Elliott Smith y Iron & Wine andaría “Into Your Soft Heart”-, y el homenaje de rigor –la intro de la larga y venérea “I See It In Your Eyes”, o el cierre con “Taking On The Future”- a papá Young. Pero sobre todo tiene una de las mejores canciones del género de este 2008. Se llama “Angry Storm” y hace pupa en las partes más endebles del corazón.