En aquella época el debate de las televisiones privadas estaba en la calle. ¿En qué bando estabas tú? ¿En los que defendían la liberalización de contenidos que traería la privada o en los que soñaban con fortalecer la pública?

“Yo defendía la televisión privada. Sobre todo esperaba pluralidad, poder elegir. Yo era partidaria de la pluralidad de antena aunque fuera un desastre, como en Italia. Pero no pensaba en ningún momento que yo fuera a trabajar en la televisión privada; simplemente, me consideraba libertaria y pensaba que cualquiera tenía derecho a montar la televisión que quisiera. Es más, recuerdo un debate que organizaron las Juventudes Socialistas en el que yo defendí esta postura en contra del periodista José Luis Balbín (director y presentador de La Clave), que defendía la pública. Y Balbín me decía que mi programa nunca se podría hacer en una televisión privada, a lo que le contesté que eso lo único que demostraba era la pureza de mis sentimientos. Los socialistas tenían un plan que consistía en que durante unos años no iba a haber televisión privada porque primero se pretendía fortalecer la pública. Tener una televisión pública digna siguiendo el modelo de la BBC y cuando el espectador tuviera el gusto un poco educado y exigente entonces abrir paso a las privadas, pero con controles, con el fin de no caer en el modelo italiano vulgar y comercial.”

 

Hablabas antes de la Ley de Incompatibilidades. ¿En qué medida afectó a La Edad de Oro?

Los socialistas implantaron dos tipos de incompatibilidades diferentes: una, la que afectaba a los funcionarios, los cuales no podían cobrar bajo ningún concepto dos veces de fondos públicos. En otras palabras, que un catedrático de Universidad no podía colaborar con TVE y cobrar por ello. Eso en un principio, porque luego se buscaron las vías para hacerlo viable. Por ejemplo, recuerdo que Patricia Godes tenía por entonces un sueldo de TVE, lo que me impedía pagarle 15.000 pesetas de entonces por una colaboración. Pero además existía otro modelo de incompatibilidad: tampoco podíamos cobrar de otra empresa que pudiera ser considerada competencia. Y al principio todo se consideraba competencia; por ejemplo, escribir en un periódico era considerado competencia sólo por el hecho de ser televisión y prensa dos medios informativos. A mí me hicieron una oferta en la cadena mexicana Televisa para trabajar cinco minutos cada dos semanas pagándome lo mismo que en La Edad de Oro, pero Calviño dijo que imposible, que era competencia. Había que comulgar con cosas incomprensibles como que la televisión mexicana era competencia de TVE. Al principio todo era muy estricto y eso creó un ambiente de trabajo muy hostil. En la recta final del programa algunos aspectos se suavizaron, pero otros no.”

 

 

Otras voces:

 

Patricia Godes: “Paloma me llama un día para preguntarme qué colaboración quería hacer para el programa, cuando allí tiene de asesores musicales a todas las petardas de Rock-Ola y a una de las personas que más sabe de rock’n’roll en España, como es Kike Turmix, lo tenía de azafata. Pensé en Scott Walker, quien por entonces sacaba su “Climate Of Hunter”. Aún sabiendo de la dificultad de obtener una entrevista con él, se movieron los hilos para que la discográfica cediera y al final la insistencia dio sus frutos. Scott Walker sólo daría dos entrevistas en Londres: la inevitable a New Musical Express y otra a La Edad de Oro. Como TVE no podía pagar el viaje a Londres a un periodista para entrevistarle, hice el guión y le entrevistó Armando Montesinos, que era uno de los asesores musicales del programa. De todos modos, pienso que un buen director tenía que haber hecho lo posible para conseguir que la persona que hace el documental y prepara el guión sea la que entreviste al artista. Me contaron que Scott Walker había estado un poco frío pero que al final se consiguió una entrevista bastante completa. El reportaje lo completamos con sus actuaciones en TVE en los sesenta. Pero no volví a saber nada más. Fue una pena, porque creo que en aquel momento Scott Walker era mucho más influyente en el pop que muchas de los grupos que aparecieron en el programa. Sin ir más lejos, Blancmange. Pero supongo que en aquel momento en que todo el mundo estaba cegado por la Movida y los colores de la nueva ola, Paloma no sabía que Scott Walker era tan importante.”