Hoy tengo una sesión muy especial, donde voy a intentar dar un repaso al momento que va desde el despegue hacia el house del sonido disco y termina en el archiconocido “Verano del amor”. Mientras hoy seleccionaba los discos para colocar en la maleta, he ido refrescando riffs crujientes de 303 que aquí compilo en un apurado y rápido repaso al acidhouse.

 

Phuture: “Acid Tracks” (Trax, 1987). El principio de todo. Dj Pierre trastea con una TB-303, le da la cinta con los resultados a Ron Hardy (dj del influyente ‘The Music Box’) que a su vez la pasa a los capos de Trax, el sello por excelencia del género. 11 minutos que, escuchando intensamente, saben a poco. Sigo disfrutándolo después de muchos años.

 

Maurice: “This is Acid” (Breakout, 1988). Maurice Joshua arrancó su prolífica –nominado dos veces al Grammy por mejor remixer en 2001 y 2002- carrera musical en 1988 con este pepinazo de base certera y ritmo narcótico.

 

Bam Bam: “Where’s Your Child” (Westbrook Records, 1988). ‘Where’s your child?’, ‘All alone, nowhere to be found’, ‘People don’t like to be… left alone… especially when they don’t know right  from wrong’’. Probablemente uno de mis 12” de baile favoritos entre los favoritos. Terrorífico e inquietante, este hit de ultratumba arrasaría en un hipotético día nacional de los zombies.

 

Hardfloor: “Hardtrance Acperience” (Harthouse, 1992). La segunda oleada acid (que comprendió el año 91 y parte del 92) fue bastante más cercana al techno (Europa estaba ya entonces asolada por el sonido trance), más alejada del house de Chicago y definitivamente algo más underground. Uno de los trallazos impepinables fue este “Hardtrance Acperience”. Oliver Bondzio y Ramon Zenker hicieron después carrera remezclando a Mori Kanté, Depeche Mode o a otro de los emperadores del acid: Robert Armani.

 

Sleezy D: “I’ve Lost Control” (Trax, 1987). Otro de los doce pulgadas pioneros a los que se le atribuyen propiedades curativas y desengrasantes. Marshall Jefferson destapó el tarro de las esencias en 1986, después de unos años procurando house de altos vuelos, con una voz robotizada que simplemente invitaba a perder el control una y otra vez.

 

The Housemaster Boyz: “House Nation” (Dance Mania, 1986). Farley ‘Jackmaster’ Funk, que  ya estuvo involucrado en el éxito seminal de house “Love Can’t Turn Around”, se destapa con una invitación a la toma de éxtasis y el baile sin control. Un himno pre-rave.

 

Westbam: “Monkey Say, Monkey Do” (Dance Trax, 1988). La cuota europea. Westbam (contracción de Westphalia Bambaataa) es y será siempre recordado por ser uno de los fundadores del Love Parade berlinés junto a Dr Motte, pero también por su prolífica carrera como clubber e importador de tendencias musicales a Alemania.

 

Lil’ Louis: “French Kiss” (FFRR, 1989). Quizá la más popular del lote y la que más cerca está del pop, siempre será recordada por su escena coital en mitad del éxtasis 303, con bajada de ritmo y subida de tensión incluida. Imprescindible incluso para escépticos del género. El “Je T’aime… moi non plus” de la música electrónica.

 

Fast Eddie: “Acid Thunder” (DJ International, 1988). Fast Eddie siempre será recordado junto a Rob Base por la etiqueta ‘hip-house’, combinación hipervitaminada y nada chirriante del las letras del rap y el house de Chicago. “Acid Thunder” fue un inesperado éxito en las pistas el verano de 1988.

 

Armando: “Warehouse Presents: The Classics” (Wharehouse, 1994). Doce pulgadas que compila las más gloriosas producciones de Armando, fallecido justo un año antes de leucemia., incluyendo las míticas “Downfall” y “Land Of Confusion”.