La marejada del punk también llegó a la costa alemana, desatándose una nueva ola (Neue Deutsche Welle) mucho más fría que la que conocimos.  Ahí van diez discos en la cresta del gran tsunami germano. La próxima semana nos llegarán los diez singles.

“Alles Ist Gut”, de DAF (Virgin, 1981)
Considerado por muchos el primer disco EBM, “Alles Ist Gut”, (“Todo va bien”), es un perfecto tratado de música de baile híper sexual, musculosa, por momentos violenta, y no exenta de cierta polémica: el hit “Der Mussolini” fue un desafío en toda regla (“…baila el Mussolini, baila el Adolf Hitler…”); al igual que la portada y los textos, pura provocación.

“s/t”, de Die Tödliche Doris (Zick Zack, 1982)
Nacidos del movimiento Genialle Dilletanten y de clara inspiración dadaísta (su logo era el de un banco proyectado al revés), Die Tödliche Doris se lanzaron a la aventura editorial después de publicar un buen puñado de casetes. En su álbum de debut se trazaron líneas artísticas que no hicieron sino incrementar su aura de estrellas radicales del arte contemporáneo alemán, siempre cuestionando las vías de la información. Se disolvieron en 1987.

“Monarquie und Alltag”, de Fehlfarben (EMI, 1980)
A Fehlfarben les pasó casi lo mismo que a Gang Of Four: empezaron a ser reivindicados bastante más tarde de lo merecido y terminaron siendo disco de oro 20 años después. A pesar de todo, “Monarquie und Alltag” está considerado uno de los discos de punk más importantes de cuantos han salido de Alemania.

“Geri Reig / Normalette Surprise”, de Der Plan (Ata Tak, 1980, 1981)
He decidido incluir en lugar de uno, los dos primeros discos de Der Plan: van cogidos de la mano. Para el primero, un disco imprescindible del pop electrónico más bizarro, solo tengo halagos; una delicatessen naïf sobrada de ideas, de clara inspiración freak, con insinuaciones a Devo o The Residents, y una de las constantes vitales del grupo: el surrealismo. El segundo, contiene esos mismos elementos y un hit a su manera: “Da Vorne Steht Ne Ampel”.

“Juri Gagarin”, de Kosmonautentraum (Zick Zack, 1982)
Un clásico perdido del post-punk. En el primer álbum de los de Hannover, se introducen elementos del NY de la época con suma naturalidad., que van desde el funk blanco de Liquid Liquid, pasando por el uso indiscriminado del bajo a lo ESG, o de las islas británicas (aquí huele a Wire), triturados con cacharrería industrial y fríos ritmos electrónicos.

“s/t”, de Palais Schaumburg (Phonogram, 1981)
Holger Hiller, Thomas Fehlman, FM Einheit, Moritz Von Osvald. Con una alineación titular así, sobrarían las palabras. El saxo de Fehlman suena rabioso y subido de voltaje, la voz de Hiller nos amenaza constantemente, las percusiones de Einheit, endiabladas. Y hay más: la excelente producción de David Cunningham, sucia, descerebrada a lo Mars, es el engranaje perfecto para que todo funcione como es debido.

“Ausland”, de Pyrolator (Ata Tak, 1981)
Kurt Dahlke es toda una institución en el viejo underground alemán, ha participado en multitud de proyectos que abarcan el video-arte, la libre investigación de software y la música, además de fundar el correoso sello Ata Tak, donde publicó su segundo disco antes de unirse a los Der Plan de “Geri Reig”. “Ausland” está grabado con el que dicen fue el primer secuenciador digital de la historia y es una obra comparable a “Selected Ambient Works” de Aphex Twin. Concebido de forma aislada, capta el histerismo de una mente en constante ebullición.

“s/t”, de Les Liaisons Dangereuses (Teldec, 1981)
Publicado en octubre de 1981, “Les Liaisons Dangereuses” tuvo inmediatamente una gran repercusión al otro lado del Atlántico, donde se recibió con los brazos abiertos en Chicago y Detroit. Reivindicado por DJs del mundo entero, “Los Niños Del Parque” sigue atronando cada fin de semana en infinidad de sesiones por todo el globo, “Avant Apres Mars” conecta la EBM belga con The Sparks y “Mystere Dans Le Brouillard” (mi favorita) es el sonido de una pesadilla instalada en el subconsciente.

“Kollaps”, de Einstürzende Neubauten (Zick Zack, 1981)
Creado desde la pura destrucción, la basura, el metal y los martillos, conceptualmente cercano al reciclaje post-industrial y lejano al rock tal y como lo conocemos, el primer disco de EN quizá no sea su mejor obra, pero es esencial para comprender muchas de las cosas que aquí vienen reseñadas. Imprescindible.

“Emotion”, EP de Malaria! (Moabit, 1982)
Necesarias para entender en parte el movimiento Riot Girl, muy al alza entonces -Slits, Raincoats, Kleenex, etc-, Malaria! se hicieron fuertes con unas constantes vitales ligeramente distintas al resto de bandas de su espacio/tiempo: cabaret punk (“Geld”), purpurina gótica (“Slave”, “Tod”) y noise juguetón (“Traum”).