Detrás de la inocente misión de ponerle un micrófono a un bebé o hacer de un mensaje telefónico toda una canción parece que hay un claro deseo de familiarizarnos con un vergel electrónico que esconde pequeños cachos de intimidad en clave binaria. Intentando llegar allá donde las palabras avergüenzan, “And It Matters To Me To See You Smiling” (publicado por spa.RK) nos regala un pequeño e inmenso placer.  Como en algún reducto artesanal que aún sobrevive, el barcelonés Carles Guajardo hace canciones de bolsillo. Se explota la primera persona del singular, se inventan títulos más propios de la canción ligera (“I Need You (Out Of My Head)”, “I Knew It Would Never Last”, “Don’t Give Up”) y se concretan unos haikus electrónicos que no necesitan más minutaje para explotar un recuerdo que late, un error perdonable o un sentimiento salvaje que ni siquiera se doma cercándolo entre bits. IDM y demasiado corazón. El cometido de bRUNA: hacer de sus emociones privadas un objeto de consumo universal. El nuestro: buscar respuestas en sus señales. Acepto el juego. Sonrío con sus chispazos melódicos. Me pierdo aposta entre tanta exuberancia. Y me lleno los pulmones al comprobar que la inspiración ya no es virtud demodé.