01. Esplendor Geométrico “Héroe del trabajo / El acero del partido” (LP, 82)

Tras aberrar en unas casetes y lanzar un single (“Necrosis en la poya”) que les trajo no pocos problemas -tanto en la calle como en casa-, Arturo Lanz y Gabriel Riaza atacan el formato grande con disciplina prusiana. Si Aviador Dro ya hablaban de la ciudad de las máquinas en “Brigada de demolición”, el primer LP de Esplendor Geométrico amplía el zoom y, en plena gamberrada, parecen fotografiar la cruda realidad del interior de las mismas. Destruir para edificar.

 

02. Mecánica Popular “Qué sucede con el tiempo” (LP, 84)

Riqueza visionaria en un país aún con dodotis. Si E.G. simulaba procesos de fabricación a gran escala, las “Máquinas y procedimientos” apelan al rito artesano. Antes de darse al etno-progresivo, Luis Delgado –junto a Eugenio Muñoz- afinó el método del bucle e imaginó un futuro electrónico que terminaría por darle en parte la razón. “Estado sólido” y “Ambrotipo” parecen el germen del sello Minus (Richie Hawtin), mientras que las ambiciones ambientales de “Plenilunio” confirman la búsqueda de un nuevo dialecto que aún hoy identificamos en pequeñas gotas a nuestro alrededor.

 

03. Neo Zelanda “Paso hambre” (7”, 83)

Nada que añadir a lo que dije en su momento. Aún persigo el rastro de la casete que la granadina Ani Zinc grabó con este nombre. De su proyecto con Javier Marín (Diseño Corbusier) destacar ese histerismo poético post-industrial que fue “Pérfido encanto”, disco de 500 copias publicado en su sello Auxilio de Cientos. Sucedió un par de años después de este aterrador single que superó la alienación industrial simulando cierta esquizofrenia.

 

04. Avant Dernieres Pensees “Radiante porvenir” (LP, 86)

Si seguimos imaginando todas estas grabaciones como un Atlantis industrial, mi proyecto favorito de Antón Ignorant –murciano con adopción catalana- se encargaría de las formas del sonido metalúrgico en el epicentro de la conciencia. Ignorant empieza a dominar las formas de los sonidos, narrando un magnífico autismo en “El miedo”. Carl T. Dreyer anda muy cerca: el tema “Dies Irae”, el fotograma de “La pasión de Juana de Arco”, el sonido casi monacal.

 

05. Melodinamika Sensor (K7, 84)

Desde Barcelona, Javier Hernando co-fundó la editora Ortega y Cassette para dar salida, entre otras cosas, a esta grabación pionera que data de un par de años atrás. En la primera cara, sus mecanos musicales sustituyen a las estructuras tiránicas que propugnaron E.G.. Me quedo, sin embargo, con el comienzo de la cara B: una suite a baja fidelidad, y dividida en dos cortes, que rememora paisajes como los de Kraftwerk en “Ralf und Florian”. A falta de un vocablo registrado, el de melodinámica le iba como anillo al dedo.

 

06. Macromassa “Darlia microtónica” (7”, 79)

Algunos reconocen en este desquiciante single la primera grabación independiente nacional. El ruido mecánico se ve alterado por ráfagas de instrumentos convencionales perversamente manipulados en nombre del pasado progresivo. El subconsciente rompe las reglas lógicas del proceso electrónico, dando la bienvenida a una trayectoria sin igual en la historia de la humanidad. Han pasado treinta años, pero la particular patafísica de Víctor Nubla y Juan Crek aún no ha podido ser reducida.

 

07. La Otra Cara De Un Jardín “Búsqueda de consuelo en los amaneceres fríos” (7”, 82)

Sin llegar al extremismo auditivo del noise japonés, este single de Francisco Felipe debió suponer todo un shock para aquellos que se lo agenciaron en los primeros años de los ochenta. Ruidismo sin coartada en la primera cara y placer por los sonidos retorcidos en la segunda.

 

08. Comando Bruno “Muestras sin valor” (86)

En una entrevista, el jienense Rafael Flores hablaba de una primera casete (“Mutilados sociales”) grabada en 1981 con el impacto de Throbbing Gristle aún retumbando entre las neuronas. Nunca lo escuché. Sí que tuve la oportunidad en su momento de hacerme con su “Clisé hermético”, que perdí quien sabe dónde. Me queda este disco a medias con Avant Dernieres Pensees, que refuerza la idea del eco mecánico, de ese sonido que permanece latiendo en el aire cuando las máquinas se desenchufan y se apaga la última de las luces.

 

09. Orfeón Gagarin “KEDR” (K7, 87)

Quizás sea el madrileño Miguel Angel Ruiz quien con más soltura ha sabido traspasar barreras dentro del universo electrónico. Recomendaría su CD “Contestación capilar”, pero su brillante despliqgue de tecno-pop, noise arreglado, ambient, rock y toy music nos desconcentraría de lo que es el meollo contaminante de su obra. “KEDR”, publicada en su sello Toracic Tapes, da una idea.

 

10. Depósito Dental “Depósito Dental” (LP, 86)

Pedro Garhel abandonó Tenerife rumbo Madrid con el sueño de implantar un espacio donde las actividades experimentales tuvieran su sitio natural. El Espacio P acogió desde performances, conciertos y hasta la exposición de una fotonovela posmoderna de Pedro Almodóvar. Cerró en 1994 ante la indiferencia institucional. Depósito Dental fue la contribución de Garhel a la música. Encontramos a los Residents más espectrales, el tecno-pop retorcido tipo Der Plan y cierta poesía fría hermanada con el sello suizo Rec Rec o el movimiento R.I.O. (Rock In Opposition). “Dodo” reflejó su lado más mecánico.