Sé que escribo para un entorno exigente y creo saber lo que muchos esperan de este sitio. Y sé también que la música de The Temper Trap puede no reunir cierto tipo de condiciones para figurar aquí. Demasiado obvia su apuesta por un rock trufado de épica de matriz U2 –¿seguro que The Edge no toca la guitarra en la mitad de los temas?- y falsetes de gominola –temporada de falsetes segunda parte: los primeros, Wild Beasts– sobre ritmos bailables.

Pero “Conditions” (Infectious Music 2009) contiene elementos –munición made in Australia– contra los que no me puedo resistir –honestidad, inmediatez, falta de pretensiones: justo lo que a veces se aborrece de la ultracool Londres– pues me desarman. Inútil buscarles peros a las piezas más aduladas del álbum –“Sweet Disposition”, “Science Of Fear” y “Resurrection”, las dos primeras disponibles en varios remixes en un cd añadido que acompaña al oficial- aunque, bien mirado después, prevalecen otras aparentemente menores: el zarpazo instantáneo de “Fader” –tan de las antípodas que la podría intuir interpretada, con otros arreglos también gloriosos, por Cut Copy– o los tonos reflexivos de “Soldier On” y “Fools”. Hasta caer en la cuenta que sus virtudes –aptas para todos los públicos sin complejos- están muy por encima de su aportación –escasa, sí, o tal vez nula- al progreso de la música. A veces, agradar al mayor número posible de personas –sin un sacrificio de calidad excesivo- también es un don.