01

“At Dawn” (My Morning Jacket)

2001

Algunos discos afectan más a unas personas que a otras. A mí buena parte de la década se me hizo más llevadera gracias a My Morning Jacket, pero sobre todo a su segundo álbum. Será algo personal, paranormal, será the way that he sings, el momento, la vida o un nervio pinzado: tal como hay chistes con

los que no consigues parar de reír aunque te los repitan cada noche, también hay discos que pueden y podrán contigo a lo largo del resto de tu puta vida. Y no hacen falta más palabras, pues de ellos aquí ya hemos hablando bastante.

02

“Person Pitch” (Panda Bear)

2007

Más información en este post. Y en Rockdelux 278 (25 aniversario). Reivindicando –por precisar- que es más importante que los de Animal Collective.

03

“Yankee Hotel Foxtrot” (Wilco)

2003

La incorporación de Jim O´Rourke abre nuevas vías en los arreglos. Son las mismas composiciones de siempre, solo que ahora vestidas con un aparente caos que siempre acaba por sucumbir, sublimándolas, ante ese cóctel entre lo puro y lo vulnerable que es la voz de Tweedy. Aquí nació el buen

fantasma, y no en el siguiente.

04

“The Sophtware Slump” (Grandaddy)

2002

Difícil elegir un álbum de Grandaddy pues todos merecerían figurar en esta lista. El segundo no obstante es el que marca las directrices –con la profusión de los teclados- de este estilo propio agridulce.

05

“Lesser Matters” (The Radio Dept)

2003

Otros cuyos discos, aunque distintos, siempre mantendrán esa raíz inherente a los depredadores de la melodía. Parezcan shoegazers, New Order o Pet Shop Boys. Por eso, sin haberlo escuchado, sé que su próximo trabajo me gustará. Fe ciega.

06

“Lookout Mountain, Lookout Sea” (Silver Jews)

2008

Más información en este post.

07

“In Case We Die” (Architecture In Helsinki)

2005

Más información en este post.

08

“The Mysterious Production Of Eggs” (Andrew Bird)

2005

La misteriosa producción de huevos va destinada, por su finura, a un público que es incapaz de romper uno. Ni de matar una mosca. Si pudiese alguien tocar un instrumento de cuerda con guantes, cantar con un micrófono forrado de terciopelo, y con dos caramelos de miel por amígdalas, Andrew sería el

afortunado. Con la sabiduría musical necesaria para coger una composición y seducirla, desvestirla, amarla y volverla a vestir. Siempre comedido, sin empalagar, con cada nota en su justo lugar. ¿Alguien se ha relamido con el final de “Tables And Chairs”? ¿Sin países, sin cambio de moneda, pero –eso sí- con snacks? ¡Pura jalea real! Una historia de amor musical parecida a la de Ry Cooder.

09

“Suburban Light” (The Clientele)

2000

El hecho de ser una suerte de debut recopilatorio no impide su condición de obra unitaria, con una cohesión sonora –pese a la precariedad del sonido- capaz de transportarte a esa postal de atardecer sixties de color sepia que dibuja.

10

“Our Endless Numbered Days” (Iron & Wine)

2004

Cuando te enfrentas en la soledad de la noche a todos tus miedos, esa voz de tibieza penetrante, armada de arpegios azucarados, puede resultar letal. Si sobrevives, serás más fuerte, y lo tomarás como tabla de salvación en vez de ese verdugo que pudo llegar a ser.

11

“Easy Beat” (Dr. Dog)

2005

Beat-les. Ellos mismos dieron alas a las comparaciones ociosas. Sin embargo su aproximación al pop, con los instrumentos trastabillando mientras las voces, traviesas, procuraban indicar que aquello nunca en la vida podría ir en serio, elevaba al cielo los niveles de clorofila. Irreverentes y

lozanos.

12

“Everything All The Time” (Band Of Horses)

2006

Supuesta apropiación del estilo de My Morning Jacket entonces, las canciones de Band Of Horses supieron imponerse a las comparaciones hasta crear una identidad propia. Y, de paso, hacerse con un espacio del que Jim James, tal vez temiendo el estancamiento, quería alejarse.

13

“Is This It” (The Strokes)

2001

Pienso sinceramente que quienes lo han votado como disco de la década tienen razón. No ha habido otro ramillete de canciones con la misma habilidad: huelen a viejas, se digieren como nuevas, son de buen recorrido intestinal, de hecho poseen casi todos los requisitos salvo uno (para mí esencial).

Trascendencia. Es música para divertirse sin más.

14

“That Sentimental Slush” (The Bitter Springs)

2006

Música quijotesca, luchando contra los elementos. Si no existiesen las tendencias y las corrientes y todo lo que genera el sistema, The Bitter Springs serían dioses. Y no es que sea mejor que The Suburban Crimes Of Every Happiness”, aunque tampoco peor. Es más conocido. De modo que, para no

parecer snob, lo sensato es recurrir al popular.

15

“Silent Alarm” (Bloc Party)

2005

Canciones como ráfagas, disparadas desde esa urgencia que magnifica el mensaje. Que pugnan por salir a la luz tras –a saber cuántos- años tomando cuerpo en la barrica. Pop que, en las entrañas rabiosas adecuadas, muta a rock. Sus hermanas pequeñas, paridas desde el confort mullido de la fama, ya no

presentaban cuadro de ansiedad verídico.

16

“Transfiguration Of Vincent” (M. Ward)

2003

Vale. Con los años Matt ha depurado su estilo y ahora suena mejor que nunca. No sería justo sin embargo esconder nuestra procedencia y, aunque peor vestidas –yo diría que vestidas con mayor sencillez-, sus canciones brillaban tan o más frescas que ahora.

17

“In Rainbows” (Radiohead)

2007

Sin entrar en un debate acerca de si es su mejor manojo de canciones desde la década anterior –que para mí lo es, por encima de “Kid A”-, lo que rodeó la publicación de este álbum –sus dos versiones, la manera de venderlo en Internet- ya merece etiquetarlo como especial. Quiérase o no, Radiohead

son el referente de los últimos 15 años.

18

“The Trials Of Van Occupanther” (Midlake)

2006

Dos discos como antorchas en la noche tejana. Lactancia vocal similar a Thom Yorke en ambos, mayor utilización de la cacharrería de fabricación Grandaddy en el primero. Quedémonos con el segundo por acabado y repercusión. Seguramente el tercero –o el cuarto, si no se entretienen- estará

en las listas de la próxima década.

19

“Fleet Foxes” (Fleet Foxes)

2007

Más información en este post. Y reseña en Rockdelux 278 (25 aniversario).

20

“Whatever People Say I Am, That´s What I´m Not” (Arctic Monkeys)

2006

Otro disco con factores extramusicales ejerciendo influencia. Grupo de Sheffield que triunfa en Internet antes de tener contrato discográfico. Cierto es que las canciones, afiladas tanto o más que anteriormente las de Bloc Party, lo merecían.

Los príncipes de provincias.

21

“Songs/ Music” (South San Gabriel)

2000

Will Johnson cree que en Centro-Matic no puede ejecutar todas sus posibilidades, así que monta South San Gabriel para profundizar en su faceta acústica e introspectiva. De entre toda la infinita tristeza acumulada, la más sangrante –aunque no edificante- es la del primero.

22

“Five Roses” (Miracle Fortress)

2007

Se puede ser menos vándalo que Animal Collective a la hora de utilizar a Beach Boys. De hecho se puede ser incluso angelical esgrimiendo argumentos similares. Tecnología rosada, acústica, bienintencionada, canadiense.

23

“Holes In The Wall” (The Electric Soft Parade)

2002

Otra apuesta personal -muy personal: dudo que alguien entienda su posición en esta lista- en clave pop clásico. Como en el caso Dodgy diez años antes, lo que pudo ser una fábrica de estribillos acabó miserablemente despreciado. No hay que rendirse sin embargo. Una tonada es una tonada, y una perla es

una perla. Hay quien se come la ostra y hay quien se queda la perla.

24

“Alligator” (The National)

2005

Aunque cada disco suyo haya supuesto un paso adelante –en solidez, ímpetu, aplomo-, “Alligator” contiene mis dos piezas intensas favoritas del grupo, “Lit Up” y “Abel”.

25

“Vampire Weekend” (Vampire Weekend)

2007

Más información en este post.