Despuntaron Yeasayer a remolque del efecto Animal Collective, con “All Hour Cymballs” (We Are Free 2007) reconociendo modestamente su deuda –el trance alegre falsamente acústico de “Wait For The Summer” frente al interiorismo de “Wait For The Wintertime”– aunque, por abarcar bastante –pinceladas étnicas, arreglos corales: espectacular pero de genética bastarda-, dejó sin despejar claramente las claves de su sonido.

El continuismo –o sea la incógnita no despejada- prevalece cuando empieza “Odd Blood” (Secretly Canadian 2010) con la plomiza y enrevesada “The Children”, y calca el sentimiento del anterior poniendo en segundo lugar el pulso atropellado y voluptuoso del colectivo animal con “Ambling Alp”, de trazos subrayados por el júbilo. Con “Madder Red” comienza a percibirse un cambio, y no precisamente por la cadencia asiática del arranque vocal –escribo esto desde Tailandia en plena crisis de los camisas rojas: tal vez por ello pretendo ver tal vez más de lo que realmente hay- sino por una cada vez más nítida complicidad con el formato pop. Cambio que cobra hechuras de synth pop de nivel alto en “I Remember”, con cenefas de teclados adornando una melodía que surge de unos simples cambios vocales combinando falsete.

A partir de aquí Yeasayer saltan de cabeza a la pista de baile de hace un cuarto de siglo, encadenando una serie de temas que arrancan en Thompson Twins “O.N.E”-, siguen con Spandau Ballet –la voz a los dos minutos y pico de “Love Me Girl”, o una supuesta línea conectando a estos últimos con Brooklyn en “Rome”– para rematar el viaje –“Mondegreen”– con Wham!, antes de cerrar el álbum y el círculo con “Grizelda”.

Hasta aquí podría parecer que estamos antes otros estetas revivalistas. No. “Odd Blood” cabalga ágil y elegante, sin hacerle ascos a las tendencias o a las referencias. Es bastante más coherente y divertido que su antecesor porque posee un hilo conductor y estribillos aceptables. Quizás le falte un último pequeño gran detalle de personalidad –que, cuando escuches una canción nueva suya, sepas sin dudar que son ellos- para mejorar nota, pero esto –la indefinición- ocurre en estos momentos con el 90% de grupos con un par de discos en la calle.