Muchos grupos de la discográfica Matador tienen un sello inconfundible desde los primeros discos de Guided By Voices: el drenaje del pop sobre la herida punk con la malsana intención de sonar a música mal tocada, a propósito o no. Las características de los tejanos Harlem vienen del mismo manual. Desaliño adolescente que escupe las partes dulces de las tonadas con modos malísimos. En algunos casos las obstruye, pero en otros las hace lucir más.

En “Hippies” (Matador 2010) encontramos un poco de todo para abarcar todos los humores del verano. Pop benigno en “Someday Soon”, soleado como pudiera ser una sociedad entre Jonathan Richman y Daniel Johnston en “Cloud Pleaser”, de imperdible humedecido por el bronceador en “Scare You” o “Poolside”, y divertidamente gamberro –como The Fratellis en clave garaje norteamericano- en “Faces”.

De haber sido los dieciséis cortes así, estaríamos ante un clásico. Sin embargo, cuando les da por el jaleo brutote –“Torture Me”– y el blues roñoso destartalado tipo Black Lips“Stripper Sunset”-, lo que ganan en adrenalina caducada lo pierden en solvencia estival. Aún así, seleccionando y eliminando las dos o tres más puercas, se puede obtener media horita de diversión pulcra.