Aunque a The Radio Dept se les asocie con el shoegaze, yo jamás les he podido condenar a la misma estantería que Ride o Slowdive. Su punto etéreo ni es tan psicodélico como los primeros ni tan recargado como los segundos. En cambio –cosas mías, supongo- siempre les he visto más cerca –bueno, siempre no, pero al principio sí-, por su maestría escondiendo melodías diáfanas tras una capa de ruido, de The Jesus And Mary Chain. Y así también lo debió entender Sofia Coppola para incluir a ambos en momentos vitales de la banda sonora de “Lost In Translation”, aún sabiendo que, situándonos en los extremos, los momentos dulcísimos de los suecos se encuentran en las antípodas de las guitarras envenenadas de los escoceses. Como argumento final, las carátulas predominando el negro de “Passive Agressive” (Labrador 2011) y aquel recopilatorio de caras B “Barbed Wire Kisses” de los hermanos Reid.

El de The Radio Dept es de los pocos recopilatorios que me apetecía muchísimo tener a priori. Demasiado material suelto que no entró en los álbumes presagiaba saldar con matrícula de honor la deuda. Seamos sinceros, lo justo es un notable. La división de los dos CDs en uno dedicado a las primeras caras y otro a las segundas me parece en principio razonable, sobretodo teniendo en cuenta que solo siete de las primeras se habían publicado en formato largo (tres en “Lesser Matters”, una en “Pet Grief” y tres en “Clinging To A Scheme”). Las siete restantes pertenecen a otros singles y EPs, destacando –más por la intención que por la calidad- la versión de “Bachelor Kisses” de The Go-Betweens, así como una bienvenida canción de última hora llamada “The New Improved Hypocrisy”.

En cuanto a la selección de las mal llamadas canciones de relleno –esclarecedor constatar aquí el origen de “Slottet #2” y “Against The Tide”-, no están todas las que son, hecho comprensible ateniéndonos a su abundante discografía de EPs que producía un tema principal y tres o cuatro secundarios. Pero me queda como espinita clavada la ausencia de las cuatro que acompañaban la publicación del EP “Pulling Our Weight”. Una hipótesis: ¿tanto hubiera costado darle media horita más a este segundo CD despachado con 40 minutos raquíticos? Lo que va del notable a la matrícula de honor.