
Confieso que jamás he podido asistir al Primavera Club debido a una incompatibilidad de fechas. No es grave, pero este año me sentí especialmente mal pues actuaba una de esas pequeñas grandes bandas; las que son pequeñas para los demás y grandísimas para mí. Las que siento que debo asistir más como acto de militancia que como prospección de su directo, para mostrarles que su música ha entrado en la vida de unos cuantos. [Más...]



