Como no podía ser de otra manera, los neozelandeses The Naked And Famous destilan la facilidad pop característica de las antípodas. Creo que incluso es una cualidad genética. Se nace con ella porque se nace allí. No se puede de otro modo justificar un éxito tan inmediato el año pasado llegando a lo más alto de las listas locales con su primer single “Young Blood”, himno de pop gritón sobre el fondo de teclados típico que inmediatamente acciona la etiqueta de synth pop o, peor, ese odioso adjetivo capaz de llamar hipnagógico al pop.

Creo sin embargo que poco tiene que ver “Passive Me. Agressive You” (Universal republic 2020), el primer álbum del grupo, con el pop de Neon Indian o Washed Out. Tampoco encuentro acertada del todo la prolífica comparación con MGMT o Passion Pit. Dejando a un lado incursiones esporádicas en territorios hostiles o cambiantes –“A Wolf In Geek´s Clothing”, “No Way”– saldadas dudosamente, se mueven en márgenes clásicos del pop oceánico de toda la vida –el que obtiene grandes melodías de modo aparentemente fácil, como The Go- Betweens o Dappled Cities– aderezado con los teclados regios de Depeche Mode que pillaron tanto de Giorgio Moroder –irresistible “Girls Like You”, con el video emulando una fachada de edificio en forma de ecualizador- como del resto –“All Of This” tiene el pulso chisposo de Secret Machines– de la Alemania de Neu! y Kraftwerk. Fácil, contagioso, alegre, con una portada de colores vivos destacando sobre fondo gris, en una onda parecida aunque más positiva –“Punching In A Dream”– a la de Cold Cave.

Paradójicamente, la lentitud de su distribución –se publicó en octubre en Nueva Zelanda– lo hace llegar por estos lares a la par que el buen tiempo –de hecho como allí-, convirtiéndolo así en uno de los discos recurrentes para animar el chiringuito estival.