Premiar la constancia y la fidelidad a una línea, o rendirse ante un gran disco. He aquí la cuestión. Daniel Blumberg y Max Bloom ya lo probaron en Cajun Dance Party. “No es para gastar pirotecnia”, llegué a escribir en la reseña para Rockdelux de “The Colourful Life” en 2008. El variopinto ensamblaje de pop del grupo de Londres no prosperó, reapareciendo ambos ahora con un palo totalmente distinto llamado Yuck.

“Yuck” (Fat Possum 2011) contraviene el orden natural que se le supone a los seres que maduran. Su sonido es un alegato en defensa de la adolescencia, hasta el punto de haberles definido alguien por ahí –acertadamente en el fondo, no en las formas- como la versión actualizada de Avi Buffalo. Arrebato y frustración se mezclan con candidez enternecedora, la descarga con el susurro según el manual Pixies que propició después la eclosión de vetas tipo Pavement o Sparklehorse. En el fondo son todas abejas del mismo panal, capaces tanto de maltratarnos con el escozor de su picadura como de regalarnos la dulzura de su miel.

La voz trucada al estilo Linkous de “Get Away” rememora su habilidad única con estribillos eléctricos sobre una sección rítmica que podría venir de Pixies. La secuencia de acordes de “The Wall” en cambio es muy parecida a la del inolvidable “In This Home Of Ice” de Clap Your Hands Say Yeah, solo que con una ventisca de saturación que aúlla por debajo arrastrándonos. Acordes sencillos, sonido apabullante, desde las entrañas, con las tripas hirviendo a la temperatura de la sangre que bombea un corazón de grandes sentimientos, capaz de ralentizar el pulso –“Shook Down”, entre estribillo Beatle y punción Spearmint– a cotas doradas, tan doradas aunque arcaicas –“Suicide Policeman”– como las de los Prefab Sprout de “Swoon”, con esa pasión de electricidad primigenia –“Georgia”– que ahora manejan bandas como Best Coast.

También sorprenden, visto el origen del grupo, las incursiones a senderos más ariscos. Al principio es subliminal –metralla constreñida la de “Holing Out”– pero al final se dejan llevar por los decibelios den “Rubber”: “goma” es un término utilizado en algunos países de habla hispana para describir la sensación pastosa mental de la resaca tras la borrachera, que aquí le cae como anillo al dedo.

Estamos ante uno de los mejores trabajos de lo que llevamos de año, que ha entrado por la puerta trasera –intentar competir en este segmento musical con bandas norteamericanas tiene sus detractores, viniendo de un mercado tan cerebral como el británico- pero que ojalá salga por la puerta grande.