Cuesta sacar del cliché a las cantautoras. Se las supone frágiles e íntimas, por mucho que luchen contra las generalizaciones. De modo que, cuando una suena diferente, por poco que sea, empezamos a preguntarnos lo que la distingue. Jessica Lea Mayfield en “Tell Me” (Polymer 2011) marca distancias desde unas primeras notas en “I´ll Be The One That You Want Someday” con el olor calcáreo de los paisajes que albergan a Johnny Cash y a Calexico. Esas guitarras rugosas y enervadas tirando de twang –Chris Isaak con aliento de The Gun Club-, como si de describir lo que se siente cruzando Texas, Arizona y Nuevo México se tratase.

Gran parte del mérito de conseguir un sonido tan intenso y seco lo tiene su mentor Dan AuerbachThe Black Keys– gracias a sus conocimientos profundos de blues. Él sabe, por operar desde un dúo ruidoso, que a veces menos es más, y que muchas mujeres ansían una mano amiga que les posibilite el salto de los encajes de alcoba al cuero negro del club nocturno. Quizás la Mayfield no pertenezca a ninguna de esas tribus a las que erróneamente los hombres pretenden/demos encasillar a las mujeres; quizás ni siquiera aspira a porfiar por sendas pedregosas en solitario como Tara Jane O´Neil sino que quiere seguir manteniendo una estima alta por una melodía diáfana; y quizás, si le dices que a veces se queda a medio camino, como una Suzanne Vega con sombrero vaquero mordida por un alacrán, te responda a la canción siguiente arrimándose a uno de los dos extremos. Lo que se palpa aquí son unas prestaciones de gama amplia, donde lo aguerrido y áspero se combina sin problemas con temas de elegantísima accesibilidad como “Blue Skies Again” y “Grown Man”, sin renegar de las raíces folk ni de esa gracia innata que solo ellas tienen –“Nervous Lonely Night”– para hacer juegos malabares con el pop tontorrón. Y cuando ya llegas a los arreglos de “Tell Me” y “Run Myself Into The Ground”, te das cuenta que casi todo lo expuesto anteriormente –Calexico, el alacrán o el blues– sirve de poco: estamos hablando de once canciones multiusos exquisitamente manipuladas, si caer en las tendencias ni en el roots, dejando que todo el poderío brote de su interior.