Hasta el próximo año.

15. “La vida es extraña y rara” (Fernando Alfaro)
Volver a empezar. El “Extintor de infiernos” será la causa y la “Camisa hawaiana de fuerza”, la consecuencia. Alfaro vive en Barcelona otra vida, menos extraña y rara.

14. “Peores cosas pasan en el mar” (The Secret Society)
Aquí hay porno duro. Del más duro: el sentimental. Y el director asume tal compromiso pasándose al otro lado de la cámara, limpiando antes la lente para que no queden dudas.

13. “I’m not shy, I just don’t like you” (kludge)
Fennesz y My Bloody Valentine en un proyecto común. Eso parece, pero no es. Tampoco parece un disco de guitarras y es justamente eso. Cortesía de Marc Piñero y Pablo G. Polite.

12. “La zona sucia” (Nacho Vegas)
No me repetiré.

11. “Vidas ejemplares” (Los Lagos De Hinault)
Ojo con Carlos Ynduráin, que tiene buena mano con las canciones pop, mala leche (aunque esa la deje para otros menesteres musicales) y voz de no haberse tragado un pito ni una flauta travesera. Un tipo serio con sentido del humor.

10. “Grandes males, remedios regulares” (Anntona)
Sintonía total. Con ese descreimiento que no es falsa modestia sino absoluta seguridad en unas canciones que saben reírse de la miseria más íntima. Que nos demos cuenta o no suma en el haber de Manu Sánchez.

09. “Lamparetes” (Antònia Font)
Pop moderno sin ser moderno. Poco importa que se les vea menos directos que en otras ocasiones: la recompensa siempre llega. Todavía.

08. “La Polinesia Meridional” (La Casa Azul)
A la altura de éxtasis varios del pop nacional. A saber: Carlos Berlanga en la canción que titula el disco, El Niño Gusano (sí) en “La niña más hermosa” o “Colisión inminente” empatando con la mejor canción que hasta ahora tenían. Un disco crecidísimo, apabullante y galáctico. Lástima que mi idea de felicidad aún no conecte al 100% con la del grupo. Pero estoy seguro que Guille Milkyway aún no ha hecho su mejor disco. Es imposible.

07. “Perleta negra” (Oliva Trencada)
¿Albert Pla metiéndole mano a las canciones de Antònia Font? Sigue, que no es solo eso. Con Oliva Trencada, Pep Toni Ferrer lleva un tiempo haciendo méritos para que de él se hable cuando toquemos el pop en catalán. Aunque me temo que aparecerá más veces en las listas de este año como integrante de Gran Amant (notable “El primer disc”).

06. “Dos Gajos” (Dos Gajos)
Debut deslumbrante del año. Hay un par más arriba, pero el deslumbrante es este. Diré que en los ochenta existía un sello en Suiza llamado RecRec. Entre menesteres algo experimentales, gustaban de perseguir a la canción europea para cazarla justo al volverse doméstica, casi una miniatura. Il Gran Teatro Amaro, Die Knödel,… eran pequeñas muestras de pop folklórico a tamaño diminuto. Se les hubiera caído la baba con la tracción mecánica que mueve las canciones de Esperanza y JC (en la foto).

05. “Presidente” (Sr. Chinarro)
Antonio Luque en su papel más tragicómico. Lo creo: es el mejor escritor de canciones de este país. Y como intérprete no es que vaya sobrado, pero defiende su silla. Orgullo y fuerza dramática en “Babieca” y “María de las Nieves”. Todo preparado para el momento en que llamen a la Reconquista del pop español.

04. “A la quinta hoguera” (Fasenuova)
¿Qué creían? ¿Qué todo el folk venía de la campiña británica o de las grandes praderas norteamericanas? También crece entre gases tóxicos, rutinas del mundo industrial y la posibilidad –necesaria- de la huida, de la imaginación. Así también es el folk de Mieres, provincia de Asturias.

03. “Incidents melòdics del món irracional” (Litoral)
Acaban de llegar de una gira por Islandia. A muchos grados bajo cero. Sí, el mundo es irracional, teniendo en cuenta que el pop de Litoral parece que viva siempre a veinte grados, pegado al Mediterráneo. No necesariamente por saludables brisas como esas, sino por formidables canciones como “Confessions d’un meteoròleg no practicant”, llegaron tan alto en mi lista. Y tan lejos en Europa.

02. “Érrimos” (Espanto)
Confieso que hice trampa. El segundo disquito de esta pareja de Logroño se publicó en diciembre del año pasado. Pero entonces no pude escucharlo, víctima de la política de “poquitas copias, para los amigos”, del sello Birra Y Perdiz. Alguien supo de mi pena y me envío una copia por correo. Algunos meses después, Austrohúngaro se encargaba de difundir este y el anterior, “Ísimos”. Ya he repetido en varias publicaciones el por qué Espanto me parece el grupo de pop más fino, quirúrgico y cercano de este país. Solo diré que si no aceptan pulpo como animal de compañía, corran todos los puestos hacia arriba y pongan a calentar el disco de Manel. Era el primero de los suplentes.

01.“Animalia Lotsatuen Putzua” (Lisabö)
Esto no es normal. No sé cómo se puede llegar tan lejos, cómo se puede realizar semejante carnicería y salir de la sala de desguace con el esmoquin puesto y entre vítoles. El recorrido de Lisabö recuerda al de Steve Albini pero en sentido contrario. Los de Irún ya salieron de Rapeman y se dirigen hacia Big Black. Claro, son distintas épicas: muy maquinal la del grupo de Illinois y verdaderamente lírica la del de Karlos Osinaga. Esa épica que también conocían Dut, otros imprescindibles. Celebren con “Animalia Lotsatuen Putzua” el verdadero sentido del grito agónico. Nada más bello que lo intenso, que lo último. Buscando esa música me eduqué.