
“Jonny” (Jonny). Supergrupo bicéfalo comandado por Norman Blake y Euros Childs. Se pilla automáticamente la impronta de Teenage Fanclub –las voces de “English Lady” y “Circling The Sun”- mientras cuesta algo más agarrarse a la psicodelia de la era “Magical Mystery Tour” que inspira a Gorky´s Zygotic Mynci. Y tal como entra “Candyfloss” directa –por utilizar los acordes de “Venus” de Shocking Blue-, tiene su contrapeso en los diez minutos de “Cave Dance”. Yo hubiese pagado para que en el proyecto participase Joe McAlinden de Superstar, en cuyo restaurante de pescado de Argyll acordaron esta colaboración los dos músicos.
“Save Your Season” (Mint Julep). No solo la portada es muy 4AD. Todas las canciones arrastran la nebulosa de electricidad contaminante típica del sello. Solo que aquí, en vez de arrimarse a la propulsión de My Bloody Valentine, se decantan por la mullida colcha shoegaze bordada con melodías de dream pop. Posible post en perspectiva.
“Belong” (The Pains Of Being Pure At Heart). Redunda en los postulados de su antecesor sin gozar de su chispa (ah, la novedad del primer álbum), pero sigue siendo un artefacto ejemplar de pop con criterio eléctrico. Más información en este post.
“The Past, the Present & The Possible” (Tahiti 80). Un peldaño –o dos- por debajo de su obra anterior, sobre todo debido a la ausencia de estribillos killers y a algún que otro arreglo engañoso –“Darlin´” tiene bases afines a “Tainted Love”-, al álbum le cuesta pegarse algo más de lo habitual. De hecho incluso el título invita a verlo como una recopilación de sobras. Hasta que llega “Easy” con las llaves para volver a abrir –durante un rato malogradamente- las puertas del paraíso.
“Welcome To Condale” (Summer Camp). La pareja formada por Jeremy Warmsley –ya había olvidado que fue protagonista de uno de los primeros posts aquí- y Elizabeth Sankey utiliza recursos de pop vibrante y descarado de toda la vida –acordes primarios, palmas, ritmos fáciles- a los que embadurna con teclados de hace treinta años –Eurythmics- con un ribete de desenfoque final –hay que colarlo como synth pop- para ocultar planteamiento tan simple. Afortunadamente no son tan cafres como para destrozar algunas de sus melodías más logradas, como “Losing My Mind”, “Welcome To Condale”, “Last American Virgin” y “Ghost Train”, esta última ya conocida de su EP “Young”.