“If…” (Bill Ryder-Jones). Cierto es que, desde que Deep Purple grabaron con una filarmónica hace cuarenta años, no ha lugar a extrañezas en colaboraciones de este tipo, pero yo al menos he quedado sorprendido –gratamente además- al escuchar lo que ha grabado el guitarrista de The Coral con la filarmónica de Liverpool inspirado en el libro trasgresor “Si una noche de invierno un viajero” de Italo Calvino. Porque, si lo que pretende es que un sujeto externo –tal que el oyente poniéndose en la piel de Bill si tuviese que lidiar con una orquesta- se sienta implicado en la trama a modo de protagonista, lo ha conseguido. Reflexivo y celestial a partes iguales.

“Get Lost” (Mark McGuire). ¿Son guitarras, teclados o ambos? Tampoco importa en exceso ante la exhibición desbordante de armonía de “Get Lost”. La secuencia que no se derrumba ante la amenaza invasora. Pónganle los obstáculos que quieran. Quien trabaja con acordes mayores no tiene más remedio que vencer. Solo así puede dibujar círculos, buceando en todo tipo de aguas, durante veinte minutos en una canción si hacerse pesado. La verdad, no esperaba este tipo de sensibilidad de Mark McGuire después de verle en directo con Emeralds. Más en este resumen.

“Telebossa” (Telebossa). La quietud, arma letal. Lo íntimo brasileño reconducido con cello y electrónica suavísima. La acuarela resultante, más que a Copacabana, lleva directamente al porche de la pousada en la pequeña playa tranquila durante la noche estrellada. Entre el sonido de las olas y el de los insectos. Aquí no hay carnaval, sino su eco a lo largo del resto del año, cuando las hordas parten, el ritmo queda lejos y lo que prima es el enamoramiento. Mejor expuesto en el resumen de Estabiel.

“The Magic Place” (Julianna Barwick). El lugar mágico. De la mano de los juegos vocales del ángel Barwick, se exploran todas las nubes que contonean nuestros sueños. No hay lugar para el olfato, la vista, el gusto o el tacto. Se piensa, luego se viaja. Hacia un lugar donde solo se accede pulsando la tecla beatífica, la que no transporta cuerpos. Acostumbrados como estamos a percibir almas vagando perdidas, por una vez las sentimos con un rumbo determinado aunque éste sea el infinito. The magic place. Más información en este post.

“Dropped Pianos” (Tim Hecker). La resaca de Ravedeath sin rango de álbum. Pianos que caen de azoteas. Notas en cascada. Lo repetitivo en flotación. El manual de ECM llevado a la electrónica. El aislamiento, o lo que se siente cuando vemos desaparecer lentamente una figura en el horizonte. La tristeza, que es lo que sentimos al saber que la figura es de una persona que conocemos y estimamos. Y la desolación, cuando presentimos que jamás regresará.