“Coracle” (Walls). Al igual que ocurre con The Field, no es tan elogiable el disco en sí –proposición continuista a fin de cuentas- como la constatación de la marca Kompakt como garantía de fiabilidad. Este compás compartido, ajeno a los distintos tipos de tecnología cuando llueven teclados, que sobrevive pieza tras pieza como si fuera imposible parar, reanudando su pálpito contra cualquier obstáculo. Optimismo camuflado en los vaivenes. Respirando. Sobreviviendo.

“Eye Contact” (Gang Gang Dance). Arranco a partir del epílogo del post dedicado al álbum. Cosmología y cibernética multiétnica. “Glass Jarr” es la música que se escucharía en la cápsula orbitando alrededor de nuestro planeta en el 2011, mientras lo escrutamos a través de las lentes del catalejo ancestral. Surcamos estelas que apuntan a África, a los Balcanes, a los clubs neoyorkinos o al infinito. Desde la inmensa lejanía todo se ve más uniforme.

“Replica” (Oneohtrix Point Never). Arquitectura sonora de variada índole, cogiendo de aquí y de allá. A la anterior estructura de hierro y hormigón ahora le ha añadido los ladrillos de obra vista: puzzles robóticos, paisajes oníricos, pianos tranquilos desvelando cascadas de texturas de brocha gorda. Mucho más digerible y variado que su predecesor o que el trabajo de Ford & Lopatin. Más en este resumen.

“Black Up” (Shabazz Palaces). Después de Burial vino Flying Lotus abriendo el abanico: de la oscuridad del nicho a los destellos del universo. Entre los dos conceptos de luminosidad se ubica Shabazz Palaces que, bien mirado, en determinados tramos guarda un parecido con las formas de Massive Attack. Veinte años después.

“Passed Me By/ We Stay Together” (Andy Stott). Como escuchar los latidos del corazón con una escafandra a varios metros de profundidad bajo el mar de mercurio. Una viñeta distinta a la que propone Estabiel, queriendo decir lo mismo. Todo, aunque en dos entregas, deviene acústicamente irreal. Relativo. Como si lo que pasase ahí arriba, o afuera, en el espacio exterior habitado, no fuese enteramente contigo. El ruido amortiguado. Los sensores, los golpes, los zumbidos, las disfunciones. Todo.