
No me cabe duda, más allá del debate independentista, que Escocia es distinta a sus vecinos. Lo digo sin contrastar datos económicos, sociales, políticos etc; con los de la música me basta. Sea cual sea el género manejado, se respira un clima que no tiene tanto que ver con la bandera como con lo que se lleva dentro. Con la manera de ser. En el patio musical escocés brotan pocas florecillas estacionales –pocas concesiones a las tendencias- pero bastantes árboles robustos. Épica y melodía, sentimientos nobles, honestidad inquebrantable, y la certeza de que el corazón ha de tener prioridad sobre el cerebro. De Postcard a Chemikal Underground. De Rod Stewart a Glasvegas.
A remolque del ejemplo de los segundos y de otros similares –con sonido más grande que el sistema solar- que han gozado de un suelo fértil para crecer, We Were Promised Jetpacks son la penúltima remesa –no me pregunten por la última, la desconozco, pero seguro que ya está en marcha- tras Frightened Rabbit. La intensidad tan especial de éstos ha dejado huella a lo largo del país, percibiéndose en varias piezas del segundo álbum “In The Pit Of The Stomach” (Fat Cat 2011). Subiendo el volumen la descarga arrolla –“Medicine”, “Through The Dirt And The Gravel”- con la chispa de rabia orgullosa escocesa –“Picture Of Health”- elevándose –“Sore Thumb”, “Human Error”- hasta rozar niveles mayestáticos. Y, por supuesto, no puede faltar el último corte largo –“Pear Tree”- aglutinando toda la tralla en aras de la catarsis. Hace dos años el debut prometía una futura banda genial. Y aunque siempre existe el riesgo de fallar en la predicción –Six By Seven-, hoy están más cerca de ver la promesa cumplida; para ello el próximo debería consagrarles. Se aceptan apuestas.