
Es James Ferraro la alegría de la huerta electrónica. Surgido de la cantera experimental –infinitas colaboraciones de toda calaña- que incluso recientemente vio asociado su nombre al de Daniel Lopatin, con “Far Side Virtual” (Hippos In Tanks 2011) ha conseguido actuar como puente entre pasado, presente y futuro sin que nadie le reprochase una sola nota. Es más, incluso la exigente Wire esta vez apostó por lo armónico dándole el valioso trofeo de álbum del 2011. Un aplauso.
Se mire por donde se mire, es un álbum amable. La entrada entusiasta de “Linden Dollars” se ve en seguida consolidada por los teclados deslizantes de “Global Lunch” apuntando a un sonido panorámico de lujo. En ocasiones el tobogán lleva a fronteras que lindan con el jazz rock de night club de los 70; en otros se abandona momentáneamente la perspectiva cosmopolita en pos de un ambiente más bucólico – en “Sim” revivo a Ultramarine-; y no faltan tramos contemplativos para darle un punto de variedad al conjunto. Sus bazas de triunfo no obstante hay que situarlas en los cortes más exultantes, los que destilan un regusto optimista a medio camino entre lo desbocado –en energía similar a Animal Collective, como “PIXARnia And The Future Of Norman Rockwell”- y –“Adventures In The Green Foot Printing”, con teclados tipo The Russian futurists- lo majestuoso. En tramos así se llega a la conclusión de que “Far Side Virtual” es una herramienta que te arregla el día. En las antípodas del dubstep más sórdido y obsesivo. Con la brisa cálida a favor: frescura y clorofila.