Advertencia preliminar: este post se redactó en enero cumpliendo lo prometido al incluirlo en las listas del año 2011, pero quedó en la nevera. Lo recupero como preámbulo del post del nuevo álbum de Here We Go Magic.

Como otros tantos músicos, Luke Temple pensó en su día que le resultaría más provechoso desdoblarse en dos proyectos para diferenciar un sonido de banda del de cantautor. Por su nombre actualmente le conocen bastante menos que por el de Here We Go magic.

No se nutre de canciones nuevas “Don´t Act Like You Don´t Care” (Western Vinyl 2011). De hecho se concibió al mismo tiempo que “Here We Go Magic” (Western Vinyl 2009) para dar salida a las piezas más introspectivas, las de acordes con acústica. Lo que me pregunto es por qué no se publicó antes esta perla de brillo calmo, que trepa cual enredadera, lentamente, sin aspavientos. Lo empiezas a notar en “How Could I Lie”, cuando la acústica aparentemente inocua se ve abrigada por un manto de electrónica para proteger su esbeltez. Y justamente detrás se yergue “Weekend Warrior” como una de las mejores acuarelas inspiradas en Jeff Buckley desde su desaparición, para dejar caer tras ella un contrapunto de gozo, “Ophelia”, que a través de su bocanada profunda de country te hace sentir descomunalmente feliz: pura vida.

La segunda parte del álbum discurre en clave de tesoro intimista de manual, con el falsete de Temple susurrando sobre la acústica de “Ballad For Dick George”. A la altura de “You Belong To Heaven”, atrapado entre el ronroneo de la rejilla y la escobilla, y aferrado al ambiente de madrugada, a uno le empiezan a rondar etiquetas como `obra maestra´ que amainan cuando vuelve a la sensatez. “Don´t Act Like You Don´t Care” es una preciosa obra menor, como lo fue en su día “Transfiguration Of Vincent” de M. Ward, y ojalá sea la antesala del reconocimiento que precisa para ver crecer sus alas y despegar definitivamente.