La saturación de sonidos de hace medio siglo que comentaba al mencionar a Chains Of Love en un post anterior casi me hace obviar a Two Wounded Birds, británicos cuyo álbum homónimo empieza con una “Together Forever” que es puro manual de verano eterno de Beach Boys –frases como `I wanna be with you´ y `fun fun fun´ no destilan singularidad precisamente- sin cortapisas.

Tampoco contribuyen los arreglos de las canciones siguientes a desfacer el cliché, pero tienen un punto de gallardía –muy británico, como Richard Hawley– que se va imponiendo poco a poco, sobre todo en el tratamiento de las guitarras clavando la reproducción de aquellas grabaciones. Al twang y al tremolo sin ligerezas –piénsese el Chris Isaak al escuchar “My Lonesome”– se le suma un reverb de grandiosidad aplastante que convierte “To Be Young” en una canción inolvidable, empezando sutilmente a proyectarse otras posibilidades interesantes. ¿No será entonces que Two Wounded Birds, más que reflejar una época pretérita, buscan -lo deduzco escuchando el spaghetti de “The Last Supper”- investigar una aplicación de guitarras determinada? El bonus “Guns At Dawn” y los ecos de The Tornados y The Surfaris no hacen más que añadir dudas a quienes no pueden vivir sin tenerlas. Quienes en cambio disfrutan con un ejercicio digno de vintage sin hacer demasiadas preguntas, están obligados a probar este postre veraniego.