11- “Europe” (Allo Darlin´). El pop cándido con coartada indie, tal como lo patentaron Belle & Sebastian. Post relacionado.

 

12- “Channel Orange” (Frank Ocean). Ganador a los puntos. Aparece en las posiciones de honor de todos los resúmenes, sumando globalmente más que Tame Impala o Grimes. Post relacionado.

 

13- “TRST” (Trust). Una vez despojado del envoltorio oscuro se muestra como un magnífico ejercicio de pop clásico. Post relacionado.

 

14- “Tramp” (Sharon Van Etten). Descontando a Grimes, la cantautora del año. Y me encanta ver que lo ha conseguido con un disco de rock sangrante, sin decantarse por lo histérico ni por lo femenino ornamentado. Post relacionado.

 

15- “Steady On, Scientist” (Seventeen Evergreen). Segunda apuesta más arriesgada. Absolutamente ignorados en todas las votaciones. ¡Con lo que he disfrutado con su música este año! Post relacionado.

 

16- “Agustin” (Francis Alun Bell). Otro nombre sin repercusión mediática, pero en este caso comprensiblemente. Portugués, caja de tres CDs con material de varias épocas recientes, edición limitadísima: lo marginal elevado a la categoría de lujo. Post relacionado.

 

17- “A Thing Called Divine Fits” (Divine Fits). Músculo y elasticidad primigenia para una colaboración tipo supergrupo que suena tan firme como divertida. Post relacionado.

 

18- “Human Don´t Be Angry” (Human Don´t Be Angry). No suele fallar Malcolm Middleton, pese a los disfraces y a algunas licencias en busca de oxigenar su estilo clásico forjado tras el fin de Arab Strap. Post relacionado.

 

19- “Occasion For Song” (The Black Swans). La americana más sensible ha entrado en una travesía del desierto que, con la ayuda de álbumes como éste, se transita mejor. Si no me equivoco, único grupo que repite mención de los citados en el 2011. Post relacionado.

 

20- “The Shallows” (I Like Trains). Atrapa no tanto por las canciones como por una ambientación global que recupera rincones olvidados de la memoria. Madrugada. Tindersticks. Post relacionado.

 

21- “Coexist” (The xx). Nada que añadir a este post publicado hace una semana.

 

22- “Shields” (Grizzly Bear). Aunque en cierto modo predecibles –al igual que Beach House-, no bajan el listón. Post relacionado.

 

23- “Total Loss” (How To Dress Well). Post de hace 5 días.

 

24- “Nootropics” (Lower Dens). Bien pensado, es el único trabajo realmente innovador de esta lista. La Hunter se ha liberado del folk. ¿Hacia dónde va? Ni idea, pero el rumbo apunta a un universo desconocido y fascinante. Más que por ejemplo Laurel Halo. Embarcarse en el viaje para seguirle la pista promete muchísimas emociones. Post relacionado.

25- “Fold In The Wind” (House Of Wolves). El recorrido de este disco trae cola. Originalmente publicado en 2011, la reedición mimada y limitada a cargo de Moonpalace –al igual que Francis Alun Bell– supone un ataque de sensibilidad en toda regla. No intenten oponerse ahora que Fargo le ha echado el guante. Post relacionado.

 

26- “Allah-Las” (Allah-Las). Los arpegios cristalinos  de la costa oeste, entre Byrds y Love, con gotas psicodélicas y pop groovy sixties, preservados y rejuvenecidos. Podría haber sido infinitamente mejor de contar con olfato melódico tipo The Stone Roses. Post en preparación.

 

27- “Soft Wounds” (Songs Of Green Pheasant). Un profesor llamado Duncan Sumpner que en sus ratos libres se dedica a fabricar melancolía llevada al límite. Cuarto álbum de ambiente pastoral, entre Galaxie 500, The Montgolfier Brothers y –los nueve minutos de “Flesheaters”– los Grizzly Bear más recogidos. Un trabajo que vale para cualquier invierno.

 

28- “Burning Daylight” (King Dude). Conmoción ante una interpretación metalera de los códigos de folk más siniestros. Post en preparación.

 

29- “Delta Spirit” (Delta Spirit). Si fueran británicos estarían mejor considerados que The Maccabees y Two Door Cinema Club juntos. Post relacionado.

 

30- “Bend Beyond” (Woods). Ya se había hablado en este post de las virtudes de esta formación. Sin tanto cachivache esta vez, centrados en el pop. Post en preparación.