Puestos a elaborar un chiste fácil con la curia formada por Messi y Francisco I, podríamos incorporar en el ramal de rock –ante tan sangrante nombre- a los argentinos Él Mató A Un Policía Motorizado. Estos veteranos de La Plata, tras diez años de carrera –actuaron en Primavera Sound 2011-, ven distribuido en España su álbum “La Dinastía Scorpio” (Limbo Starr 2013).

La trasgresión sigue con el nombre de sus miembros –Santiago Motorizado, Niño Elefante, Pantro Puto, Doctora Muerte y Chatran Chatran– pero a la hora de elaborar la música se ponen serios, destilando las canciones, tanto tomadas una por una como conjuntamente, un aroma clásico en el mejor de los sentidos. Rock de guitarras ni británico ni norteamericano, sencillo, directo, ni blando ni duro, quedando las posibles desventajas del idioma ampliamente compensadas por la excelencia de los estribillos. Rocanrol, como dicen ellos; con tonadas pop incrustadas entre guitarras que, juntas, se pegan como lapas en las noches cálidas bajo el trópico de Capricornio. La palabra noche de hecho está presente en más de la mitad de las piezas: “Mujeres Bellas Y Fuertes”, “Chica De Oro”, “Más O Menos Bien”, “Noche Negra”, “La Cara En El Asfalto” y “El Fuego Que Hemos Construido”. Y la palabra amanecer por fin aparece en el bonus track “Dos Galaxias”.

Se ha comparado “La Dinastía Scorpio”, por estructura, a la fórmula de The Strokes. No me atrevo a suscribir por entero la comparación –hay algo de opacidad triste en la voz de Santiago que elude el entusiasmo y se acerca a la cara seria del género- pero sí puedo jurar sobre la funda de este CD que lo que lleva dentro queda grabado instantáneamente en el disco duro de nuestra memoria.