Para comprender los cambios sutiles entre el primer álbum de Local Natives y este “Hummingbird” (Infectious/PIAS 2013), nada mejor que fijarse en la dedicatoria: to Patricia, you crazy colombian, we´ll never forget you.

Hace tres años en un post anterior se habían insinuado las peculiaridades étnicas de Kelcey Ayer, aún cuando el hecho de ser hijo de una inmigrante –colombiana en el caso que nos ocupa- resulte mucho más llevadero en un país como el norteamericano –adaptado desde su propia constitución- que en el nuestro. El caso es que inevitablemente los referentes maternos y los lazos de complicidad en un entorno extranjero se refuerzan. Y si la madre de Ayer ha muerto recientemente, la circunstancia se ve plasmada en la música.

Del talante exultante e inmediato –con una pizca de artificio- de aquel “Gorilla Manor”, se ha pasado a una profundidad emocional de mayor calado. No hay más que dejar transcurrir unos instantes del primer tema –“You & I”– para estremecerse escuchando a Kelcey sentenciar: in all the light all I feel is dark. A la aceleración del proceso de madurez contribuye asimismo la presencia de los hermanos Dressner de The National; mayor protagonismo de Aaron tocando, coproduciendo y, en tres canciones, ayudando en tareas compositoras, mientras Bryce permanece en un plano inferior arreglando cuerdas y vientos en otras cuatro.

De modo que, en un entorno propiciado por las circunstancias descritas, no es extraño que la pieza que acaba por derribar nuestras defensas sea donde decide el autor volcarlo todo para proyectar la catarsis definitiva. “Colombia” evoca la pérdida con una plenitud –tanto en el texto como en la interpretación vocal- devastadora: the day after I had counted down all of your breaths/ down until there were none/ a hummingbird crashed right in front of me and I understood all you did for us/ you gave and gave…/ every night I ask myself/ am I giving enough?

La pérdida y la culpa. Lo irreversible y lo irremisible.