Se llamaban Creedence Clearwater Revival, abreviandos como CCR, pero nosotros aquí los conocíamos como los Creedence. Porque en 1969 eran tan grandes como The Rolling Stones y merecían el mismo trato que los Rolling. Los que tuvimos el privilegio de disfrutar de su época dorada en nuestra adolescencia jamás les olvidaremos, aunque algunos -porque vestía más decir que eso era música comercial y que lo que molaba era King Crimson y el rock progresivo- lo dijéramos con la boca chica. En 1969 Creedence Clearwater Revival eran el rock & roll.

Cuarenta y cinco años después, que se dice pronto, John Fogerty, el alma del grupo, fabrica una suerte de `Grandes Éxitos´ interpretados conjuntamente con algunos de los músicos que aún hoy le veneran. Sobra decir que “Wrote A Song For Everyone” (Vanguard 2013) se recomienda por razones no tan estrictamente musicales como sentimentales. En primer lugar, volver a escuchar buena parte de sus antiguos hits sin la necesidad de analizar el acierto o fracaso de los nuevos arreglos: la nostalgia no entiende de minucias -como la de arrimarse al country– cuando se trata de grandísimas canciones revisadas por su autor. Y en segundo lugar, pero no menos importante, queda la excitación de escuchar la maquinaria demoledora de Foo Fighters arrancar tras John en “Fortunate Son”, o a My Morning Jacket tributando en “Long As I Can See The Light”, Dawes en “Someday Never Comes”, Bob Seger en “Who´ll Stop The Rain”, Alan Jackson -por nombrar una de las muchas celebrities country presentes- en “Have You Ever Seen The Rain”, o Allen Toussaint en “Proud Mary”. Un disco adorablemente simpático aunque ya suponíamos que ninguna de las versiones mejora las originales. Porque sencillamente -y lo de sencillo aquí es literal- son inmejorables.