Soy un entusiasta de la actitud de los australianos reciclando. Tienen la habilidad de recuperar sonidos añejos e inyectarles una energía distintiva, fuese cual fuese la intención de los originales.

No van Jagwar Ma, trabajando estilos distintos de psicodelia, a la zaga de Tame Impala; en todo caso se aprecian sensaciones más hedonistas. Los primeros han optado por revisar el sonido de Manchester de 1989 sin cebarse en el asunto de las drogas. Como una mezcla del ritmo de Happy Mondays con las melodías de The Stone Roses. Dicho de otro modo, como las mezclas estiradas de estos últimos que tanto se bailaron en su día. O como algunas de las canciones más groovy de The Charlatans (“Uncertainty”). El caso es que “Howlin´” (Marathon 2013) es toda una invitación para quienes aman el ritmo -bailar-, así como para quienes gustan de seguir el hipnotismo que se crea a través de éste –“The Throw”– mutando con paciencia y en progresión ciertos instrumentos. Y tampoco quedarán defraudados quienes disfrutan de tonadas sixties –“That Loneliness”, “Come Save Me”, “Let Her Go”– tipo The Beatles y The Beach Boys que de pronto se ven alteradas por desarrollos rítmicos más afines a Talking Heads. Siempre, insisto, encauzándolo a la facturación pop de las antípodas. Sin las salidas de tono de Bez o Shaun Ryder, y sin la euforia de unos Simon & garfunkel en ácido de la banda de Ian Brown. Todo espectacular pero en su sitio, de la primera a la última, incluso los contrapuntos ensoñadores de las perlas finales –“Did You Have To” y “Backwards Berlin”– con sabor a Here We Go Magic. Eficacia total.