Artefactos promovidos y publicados por revistas como Rockdelux o Mojo aparte, continúa la proliferación de discos de versiones, sin aparentes razones de peso que sostengan una teoría fiable. ¿Moda? ¿Diagnóstico de mercado alentando semejante opción? ¿Sequía compositora? ¿Cambio de chip tras varios años sufriendo el anonimato? Suerte que no todas son iguales.

Esta vez le toca a Scott Matthew, australiano cuya fama no ha traspasado la inmensidad oceánica que separa su país de los mares de las tendencias. “Unlearned” (Glitterhouse 2013) no es un trabajo con versiones para epatar; de ésas desconocidas que parecen querer reflejar el gusto del artista y/o sus vastos conocimientos. Son un puñado de adaptaciones escogidas para formar una ambientación determinada, conceptual, de reclusión intimista sentida. Que no tiene complejo alguno en poner juntas piezas de Kris Kristofferson, Radiohead, Bee Gees, Rod Stewart, Joy Division, John Denver o Bruce Springsteen de una manera simple y natural.

Lo sobresaliente del resultado subyace en lo espartano de la grabación como bloque. Desde la misma portada, con un barbudo de ojos cerrados, se intuye una búsqueda de la emoción desnuda -guitarra acústica y voz- por parte del intérprete. Podría colar como un unplugged de Iron And Wine -si es que esto puede imaginarse conociendo ya la de por sí austera manera de desgranar Sam Beam sus temas lentos-si no es porque a Scott le falta aún ese plus mortífero de la carga de profundidad del norteamericano.