No me da vergüenza admitirlo. Desconocía la existencia de Bell X1, banda que ha publicado “Chop Chop” (BellyUp 2013), nada menos que su sexto álbum, y que es una de las más populares de su Irlanda natal. ¿Qué me ha llevado a fijarme en ellos? La presencia de un productor experto en rock serio como Peter Katis, acostumbrado a controlar el rigor sin dejar que se cuele la épica vacua.

Y éste es el mayor mérito del álbum. Cuando trabajas un sonido tan propenso -sobretodo en Irlanda con U2 como estandarte- a enfatizar la grandeur, puedes dejarte llevar por las posibilidades de ciertos tramos a regodearse en crecerlos. Aquí las orquestaciones hinchan las melodías -unas melodías que enseguida se pegan con la compañía del piano- cuando lo precisan. Por supuesto es un producto más florido que The National, y Katis debe adaptarse a trabajar en el polo opuesto de la austeridad y a una voz menos grave, cuyos registros te llevan por inercia a vestirlos con el traje siempre efectivo de Coldplay (“Diorama”) o, cuando alegran el paso, al de Local Natives (“The End Is Nigh”). Yo diría que acierta, aún sabiendo que los detractores del grupo de Chris Martin ni se molestarán en escucharlo.