He visto las cumbres de Andrómeda. He visto lo que hay entre Langley Park y Memphis. He visto abrirse las aguas para que mi pueblo deambulase cuarenta años hasta volver a cruzar el Jordan. He visto la mezquindad colonial humana a través de los ojos de Steve McQueen mientras intentaba fugarse de la isla del Diablo, y he compuesto, a mi manera, canciones de protesta. Hasta que un mal día dejé de ver y escuchar con claridad. Ahora he de conformarme con cambiar el mundo con música, e intuir las sutiles diferencias entre carmesí y rojo a través de los recuerdos de la adolescencia.

Todos los amantes de la música deberían congratularse de la aparición en este milenio de material nuevo de Paddy McAloon o, lo que es (casi) lo mismo, de Prefab Sprout, básicamente porque el infortunio le había mermado las facultades de producir música. Aunque no de componerla. El autor reconoce, en las entrevistas promocionales de “Crimson/Red” (Kitchenware 2013), poseer muchas composiciones almacenadas para adecentarlas si en un futuro le apetece hacerlo, pero que disfruta más componiendo que interpretando o arreglando. De hecho ha pulido el álbum de la manera más sencilla, sin la ayuda suntuosa de un Thomas Dolby o una segunda voz femenina como Wendy Smith. Tan solo con Calum Malcolm volviendo a hacerle costado para dar fe de este ejemplo de superación ante la adversidad.

Recuerda Paddy que una de las canciones que le marcó en su infancia al escucharla en un pub mientras andaba el camino entre su casa y el colegio es “Wichita Lineman” y la sensación impagable que tuvo al conocer en Dublin a su compositor Jimmy Webb. A él va dedicada “The Songs Of Danny Galway”. Y a Dylan el espléndido final con “Mysterious”. Antes no obstante apunta reflexiones sin desperdicio acerca de sus vicisitudes (see what the blind man paints en “List Of Impossible Things”) y los recuerdos de una adolescencia sin retorno (it´s a song I sang and forgot too long ago en “Adolescence”) repletos de matices extraordinarios, tanto por encontrar la palabra exacta como por saber insertarla en un contexto natural. Sin artificios, estridencias ni pretensiones. Nadie podrá este año señalar un disco mejor engarzado que “Crimson/Red”.

Mientras en la música actual prevalece la juventud, en las culturas menos progresistas -las que aún reivindican valores-, la edad avanzada es motivo de máximo respeto. Paddy McAloon en ellas sería considerado el prototipo de genio que ha sabido envejecer. De hecho sería coronado rey. King Crimson. Traspolado a la jerga que intenta mitigar los males de salud con humor, el rey del rock & roll.