Mucho se habló del talento de Connan Mockasin hace un par de años escondido en el magma barroco de “Forever Dolphin Love”, ampliación de su álbum de 2010 “Please Turn Me Into The Snat”, trabajo repleto de ideas que, por poco que se ventilasen, sacarían a flote posibles virtudes de su autor.

Parte del obstáculo se ha solucionado en “Caramel” (Because/Mexican Summer 2013), colección de temas que giran alrededor de un sonido -algunos incluso se desarrollan sobre el mismo fraseo de guitarra- que en parte refleja su título. Melodías circulares, de dulzura enganchosa, que subsisten entre lo cristalino y lo borroso hasta incrustar la miel en cada uno de nuestros poros. Esta vez el punto radical vanguardista queda eclipsado por el flujo del concepto, cuyo sonido envolvente y seductor adquiere un aroma de distorsión debido a la perversa manipulación del pitch. Psicodelia en espiral, como la del Bradford Cox tranquilo de Atlas Sound o, remontándonos tres décadas y pico, a los ecos refulgentes que Holger Czukay le sacaba a la textura de guitarra en “Movies”, o Can en el álbum “Flow Motion”. Siempre agradable, aunque más en unos tramos que en otros –“I Am The Man, That Will Find You” mantiene la candidez del Todd Rundgren de “Something/Anything?” y “A Wizard A True Star” en clave opiácea, las bases de caracoleo lechoso de la canción “Caramel”, el tema final “I Wanna Roll With You”, etc-, todo discurre en un ambiente de flotación casera conceptual -cinco canciones seguidas tituladas “It´s Your Body”– que aparentemente descoloca al oyente pues, pese a no emplear ruido, promueve un clima perturbador inédito que abre nuevas puertas. Por muy difícil que resulte cantarlos en la ducha, discos como éste, tras ser escuchados repetidas veces, consiguen hacerte sentir algo nuevo. De allí su importancia como uno de los hitos del año.