En 1968 se escribe una de las notas a pie de página mas hermosas de la música pop. “Ask The Unicorn” ve la luz en el mítico sello ESP Disk de Bernard Stollman. Sello faro por dar cobijo editorial a obras míticas de la vanguardia jazzística y que, por aquel entonces, también se dejaba querer por otras sonoridades – el folk de Pearls Before Swine o el run run garagero de The Fugs– muy en boga en la época.
Ed Askew encajaría a la perfección en la premisa de outsider avant la lettre. Nacido en Stamford (Connecticut) estudió arte en Yale y, enamorado como estaba de la sonoridad de su tiple de 10 cuerdas empezaría a foguearse en garitos de diferente calaña. En 1967 marcha a NYC y de la mano de Stollman graba su mencionado primer disco. Diez temas de quebrada belleza. El reverso espectral y abstracto al “Song to a Seagull” de Joni Mitchell. O su “Blonde on Blonde” garabateado.

“…One sits down and works a song out on an instrument. Since I got my computer—it kind of coincides with my hands getting worse, in a way—I started using Pro Tools, and I found it was a lot easier on my hands if I worked things out in sections. So all you need is the basic amount, for the verse, if you’re doing a song, you need a chorus if you want to have a chorus, and that’s all you need . . . and then you can start moving this stuff around, until you get it the length you want. And then I listen to it and I figure out the words. So that’s like making something, more like painting, like collage, than sitting down and going through stuff until I have a song, which is what I used to do.”

Después de “Ask The Unicorn”, Askew graba en 1970 “Little Eyes”, con una ESP Disk en proceso de bancarrota. Un proceso de grabación precario que motivó que se grabara en una sola toma. El excelente sello De Stijl lo reedita en el 2004 en un intento de dar lustre a joyas de tamaño calibre.
Quería dejar constancia de estos dos hermosos discos antes de meternos en materia actual. Su saludable actividad editorial se puede comprobar entrando en su bandcamp, en donde va colgando sus discos, sellos como Holy Page le rinden pleitesía editando en cassette este
“Looking for love” (Holy Page 2013).
La portada me remite al retro-futurismo kitsch de
100% Silk, pero aquí los ecos que encontramos cargados de futuro encajarían mas en Not Not Fun, por poner un ejemplo.

Looking for love” consta de trece canciones grabadas entre 1969 y 2003. Temas en los que que hace acompañar por sintes y loops ácidos -“Nothing Old”- y en “Mountains for Russell” los ecos synth me recuerdan a las fanfarrias de Vangelis.

El barroquísmo del clavicémbalo de texturas hieráticas en “The Blue Wings” y “Lullaby” pespuntean relatos en primera persona,en el caso de la primera, sobre los peligros de la vida en la ciudad. Cantada con esa intensidad contenida que tanto me fascina en artistas como Peter Hammill. Más recuerdos en “Looking for Love”, en donde Askew narra cómo encontró la inspiración en los bares en donde actuaba con su Martin Tipple. Brisas tropicales mecen “Starry Nights”, y “The Accordian Man” es blues con armónica en cinemascope. Dejo para el final “Quasimodel”, un fantasía analógica que no desentonaría en el fundamental “R Plus Seven”de Oneohtrix Point Never o en los collages sonoros de John Oswald.

Este es un trabajo excepcional de un personaje único.