Desde hace un tiempo, tengo la sensación que vuelvo a encontrarme con propuestas musicales que buscan una traslación directa con el mundo cinematográfico o invoca a temáticas paisajistas del celuloide. Uno de los grandes hitos populares fue la banda sonora de “Drive”, un score que se alimentaba de la llama de los años ochenta en un film con una estética realmente atrayente para el espectador, además teniendo una presencia notable dentro del film. Añadimos un film de temática thriller y deudor del recuerdo a “Le Samourai” de Jean Pierre Melville re-modelado donde la estética se cuida de manera cuidada, acabamos formando un conjunto sobradamente vistoso. Sirvió también, para dar un nuevo impulso a una escena synth pop (me encantaría acotarla con una suerte de acepción con la postilla “blue eyed”) que había perdido algo de fuelle después de tener temporadas realmente provechosas desde sellos como Italians Do It Better y esa manera de manejar referencias pop con música disco de dormitorio y repeticiones que invocaban al espíritu kraut. De aquella generación, fueron Chromatics los más beneficiados y después de aparecer en esta banda sonora entregaron “Kill For Love” y una extensión cinematográfica por parte de Johnny Jewel con el proyecto Symmetry. ¿Qué tiene todo esto que ver con KWC 92? Delimitar un contexto para su fantástico trabajo “Dream of The Walled City”.

El título del disco trata de transportarnos a Hong Kong y en concreto a la parte de Kowloon, una referencia a la ciudad amurallada con una historia llena de oscuridad siendo históricamente un enclave estratégico y durante los años ochenta en un fumadero de perversión de actividades ilegales. A partir de estas imágenes Samo Dj y Max Stenerudh deciden crear una banda sonora imaginaria en torno a la ciudad amurallada y consiguen crear una obra realmente notable que sigue creando una nueva vertiente dentro del sello L.I.E.S (creado por Ron Morelli y referente durante los últimos años de las producciones en torno al house más experimentales) por la que transitan nuevos referentes ajenos a la idea clubber y editando Lp’s más cercanos a la tensión cinematográfica (como el de Shadowlust , “Trust in Pain”). Desde el inicio con “Dreaming of You”, sentimos una densa niebla y alientos que se confunden entre samples que pretenden crear una traslación a ese entorno geográfico (también aprovecho para rescatar la reciente referencia de Luis Moner para Black Rain por las conexiones obvias con este material) e incluso sentir el recuerdo de la esencia de la sinfonía dub en dos partes del “Higher Than The Sun” de “Screamadelica”. Tras este inicio, se van desarrollando diferentes composiciones hipnóticas donde los patrones rítmicos tienen un factor desencadenante en la narración y volvemos a recordar a Tropic of Cancer, Regis o a Silent Servant como modelos cinematográficos dentro de la escena electrónica industrial y minimalista de estos últimos años, aunque las melodías están más presentes e incluso hay puntos de recuerdo synth punk en “Missing” que incluso conectan con las composiciones más experimentales de artistas como Lindstrom, Prins Thomas o Todd Terje (aquello que se llamó también space disco). El disco fluye y su corta duración (apenas media hora) hace de él un experimento atractivo que no cae nunca en la monotonía o reiteración, con la magnífica “Tai Tam Tuk” al final, dejando que el telón se baje ante una lágrima de neón. Trabajo realmente cautivador.