Xavi Rosés y su proyecto -al margen de Fred i Son, The Epic Kind, y Senderos Coach Station Reunion es un primor. Es escuchar los acordes de su guitarra entrando en “Let’s Move On Out Of Here”, para luego impregnarlo todo de nostalgia con su voz susurrada y ya estás atrapado en su red. Pop que es el barómetro de nuestros estados de ánimo: canciones que acumulan recuerdos congelados; noches sin conciliar el sueño; el tintineo de la lluvia sobre esa ventana que fue testigo del último adiós; el júbilo egoísta de los enamorados; los rastros de carmín en nuestra camiseta de los Smiths, fotos veladas de infancia… Todo esto y mucho más en viñetas otoñales que son todo amor y sinceridad. Como esa llamada de tu madre a las diez de la noche para saber cómo estás, y cómo te ha ido el día.

Lost Album” (Discos de Kirlian, 2013) es un pequeño refugio en donde reencontrarte con el fulgor nacarado de unas canciones a las que siempre volver, porque éstas siempre estarán ahí, tímidas pero orgullosas. Unas estampas que miran a un pasado que, en nuestro ideario, representa la melodía perfecta, y la quimera del alpinista en pos del estribillo invencible: sí, volvemos a ese “North Marine Drive” que es inagotable, y al “Lazy Ways” de Marine Girls como fiel escudero; sacamos lustre al catálogo de Sarah, y de reojo repasamos los apuntes de cuando aprendimos a engarzar acordes más puros que tus besos.

La hoja de ruta es, a su vez, un plan de fuga maestro: “Rainy Days/Hazy Ways” o “Winter Coat” parecen partituras olvidadas en el cajón de la mesita de noche deBen Watt, las mismas que yacen justo debajo de una biografía de Chet Baker; una suave exhumación de ritmos bossa acompañando un sentimiento baudelaireano de melancolía infinita que recorre la dermis de “A Shape Of Light”-¡esa guitarra esta llorando! -, “In The Night”, y “La Bossa” -esta última retrata ese spleen apátrida a la perfección-. Sigamos las miguitas: “Till The Break Of Dawn” emociona tanto como cualquier historia del “Steve McQueen” de Prefab Sprout mientras que en“Johnny Cash” traza una hagiografía cuya letra a pie de página la escribe Harvey Williams; y surge la duda: ¿Tanto mimetismo a dónde conduce? ¡Qué importa! Este es el abrigo a un invierno que se presagia crudo.