Muchos grupos británicos no superarían una criba de niveles internacionales. Los sostiene su ubicación cercana al epicentro propagador. Más que su música, les mantienen vivos las expectativas típicas de los discos que apuntan más que disparan: el siguiente será el bueno.

Así, la segunda oferta de TOY venía precedida de esperanza. Continuismo evolutivo con el mismo productor Dan CareyYeasayer, Chairlift, Willy Mason, Bat For Lashes, Hot Chip– puliendo las imperfecciones lógicas de cualquier debut. Efectivamente “Join The Dots” (Heavenly 2013) es más sólido, incluso más atrevido abriendo con instrumentales de siete minutos muy logrados. “Conductor” se despereza, hace un poco de ejercicio para calentar musculatura, ataca y muerde. Poco después -en la siguiente “You Won´t Be The Same”– ya se combina con una psicodelia de manual cuya única moraleja positiva es que se va tornando más sensible -todo un contrapunto- a medida que avanza.

Lo que viene después, una mezcla entre lo teutón y lo lánguido vocal británico, sigue prometiendo más que entregando, con algunos momentos destacados cuando se centran -las pulsaciones firmes de “Join The Dots”, “It´s Been So Long” o “Left To Wander”-, aunque sin aportar savia relevante. Porque cerrar con un tema de trote similar y estirarlo hasta los diez minutos en busca del climax -ritmo y noise: típico final de conciertos- ya está trillado desde que Primal Scream sentaron cátedra aquella madrugada lejana de 1997 de un BAM en la Estación de Francia.